lunes, 29 de diciembre de 2014

Compañeras del "A" de las Dominicas 1968-1982: Mi joyero escolar

El argumento de este post se tejió preparando un reducido encuentro navideño, inicialmente con cuatro antiguas compañeras del cole.

Una cita navideña, sin más, en un principio.

Al final, ese "picoteo informal" de cuatro amigas del colegio, ha acabado en un vino y una cena con más de treinta ex-compañeras de mi grupo del "A" del colegio Dulce Nombre de Jesús, más conocido como las Dominicas de Oviedo.

No ha habido mejor regalo para estas fiestas navideñas del 2014. Intangible e inolvidable.

"San Whatsapp" nos unió a casi todas, porque hay algunas que no tenían esta aplicación en su móvil, y a través de este sistema de comunicación, mi inefable y genial compañera Mari Luz Cotarelo y alguna más, comenzamos a tejer este tapiz de treinta y dos "dominicas" y, a través del grupo inicial que habíamos creado Mariví Gómez Rozada, Asun Díez Itza, Sosiego Álvarez García y yo, fuimos contactando al resto.

De jueves a domingo habíamos conseguido localizar a muchas más, pero algunas de ellas no podían de ninguna manera acercarse a la cita y, tras haber cambiado el punto inicial de encuentro, tanto para el vino, como para la cena, pues la convoctoria se estaba desbordando en cuanto a número de participantes, cerramos el encuentro del martes 23 con nuestros teléfonos móviles con sus baterías casi fuera de combate.

El resultado, genial.

No es algo que lo diga sólo yo, sino que también lo leí, leo, escuché y escucho en los testimonios de mis ex "compis" con quiénes he compartido y comparto la dulce sensación del reencuentro entre  aquellas personitas con las que viví risas, inquietudes, travesuras, estudios, y demás sensaciones propias de una niña desde los cuatro a los diecisiete años.

Desde Párvulos, curso que repetí por entrar en el colegio demasiado pequeña, hasta C.O.U. que finalicé en 1982 con diecisiete años, he conocido a muchas niñas que han pasado por las aulas de las Dominicas, hoy mujeres, con las que, en esa reciente cita navideña contrasté impresiones, intercambié datos y constaté la alegría que nos daba a todas el volver a reencontrarnos ante un vino y sobre una mesa y un mantel.

Aunque éste sea un blog de contenido cultural y social, voy a eludir, en esta ocasión, mencionar la profesión de cada una en concreto, pero en este encuentro, treinta y dos años después de haber salido del colegio, me encontré que mis ex compañeras habían devenido en una interesante variedad de ocupaciones: médicos, enfermeras, profesoras, maestras, funcionarias de universidad, empresarias, peluqueras, funcionarias de la Agencia Tributaria, funcionarias del Principado de Asturias, dependientas, secretarias, etc... e igualmente casi todas, madres de familia, e incluso alguna ya, abuela.
                                                                                

La convocatoria, como explico, se dividió en dos partes.

De todas las que acudieron, una parte de ellas sólo podían acercarse para saludarnos al principio de la noche; otras, casi por igual número, también se apuntaron a la cena.

Sobre estas líneas, nuestros primeros abrazos y saludos en Pagos Viejos, un estupendo local para tomarse el mejor vino, situado frente a la Catedral, regentado por una gran hostelera como es Marisol y atendido fenomenalmente por la eficaz Carmen quienes nos acogieron en esos primeros momentos de emoción.

Por ir de derecha a izquierda, según se mira la foto: con abrigo beige, Maite Cuervo abrazando a Sosiego Álvarez; tras ellas dos y ya en la fila de atrás, asomando entre ellas, Alba Castañón Muñiz; al lado de Sosiego, Mireille Collado, tras Mireille, Carolina Álvarez- Barriada; con gafas, Teresa Álonso Pérez, Rosa Cueva Lobelle, a la que casi no se ve; delante de Rosa, Lucía Álvarez Figar; a la derecha de Lucía, Mari Carmen Álvarez; a su derecha, casi tapada, Mari Luz Cotarelo; mirando de perfil, Leonor Álvarez; detrás, sonriente, Ana Julia Fernández Cachafeiro y a su derecha, Esmeralda Álvarez Alcón.

En la segunda fila, la rubia Begoña Cuesta García, a su izquierda, Gemma Fernández Díaz; con chaqueta con motivos killim, Julia López; hacia la izquierda de Julia, con pelo corto y rubio, Begoña Fano; con abrigo beige y copa, Amparo Díez; a su izquierda, Mercedes Bergueiro.

Y ya en primera fila: a mi izquierda, con pelo corto y jersey con ilustraciones, Ángeles Fernández; abrazándola sonriente, Pilar Bartolomé Afonso; con pañuelo azul al cuello y copa, Yolanda Alonso; con pelo rubio platino Carolina Casillas y apoyada en la mesa, Asun Díez Itza.

Bajo estas líneas, algunos momentos del encuentro en el que intercambiamos las primeras impresiones.
Rosa Cueva habla con Gemma Fernández. Al fondo, Marián Díez y Esmeralda Álvarez.
                                                                              

Begoña Cuesta, Ángeles Fernández, Ana Julia Fdez Cachafeiro, Carolina Álvarez-Barriada, Lucía A. Figar y con chaqueta de cuadros, Pilar Bartolomé.


Debajo, Maite Cuervo bromea con Mercedes Bergueiro.
A la derecha, en la foto, Asun Díez Itza (en primer plano) y Julia López con Carolina Casillas.


Estábamos, como os podéis imaginar, eufóricas.
Hacía treinta y dos años que la gran mayoría de nosotras no nos veíamos!
La verdad es que, al menos, físicamente, no encontramos grandes diferencias...

Debajo, sentadas: Pilar Bartolomé (de amarillo) y Yolanda Alonso, y de pie: Sosiego Álvarez y Teresa Alonso.
                                                                       

Posando, de izquierda a derecha: Leonor Álvarez (cortada), Esmeralda Álvarez Alcón, Gemma Fernández, Mireille Collado, Rosa Cueva y Amparo Díez.


Otro posado: Carolina Álvarez-Barriada, Pilar Bartolomé, Leonor Álvarez y Mari Carmen Álvarez.


Como suele ser habitual en este tipo de encuentros, tuvimos muy presentes a las monjas dominicas y a los curas que nos dieron clase, así como a las señoritas que fueron nuestras tutoras o profesoras y a todo lo que rodeó nuestra estancia en el colegio.

Las anécdotas y los recuerdos se sucedían sin tregua, alternándose con el intercambio de informaciones y puestas al día de nuestras actividades... 

Las lágrimas de risa (en ningún momento de pena) rodaban por nuestras mejillas.
                                                                         

                                                                             
Entre los profesores más nombrados, aunque tuvimos muchos más: desde la didáctica hermana Reyes que ya en Párvulos, en aquellos años sesenta, nos enseñaba las letras con sonidos guturales, labiales, etc..., pasando por la hermana Amparo Fidalgo en 2º, la adorable señorita Mercedes Viñuela en 3º, ya en 4º padecimos a la hermana María Teresa Bernaldo de Quirós quién tan mal recuerdo nos dejó a todas las que la tuvimos como tutora y profesora (D.E.P.D.), la hermana María Jesús (5º), la hermana Luisa Cuevas, reaparecida con muy buen aspecto tras un largo tiempo sin verla (6º), la hermana Rita (tutora en 7º, nos daba química y matemáticas: pondios, kilopondios y ecuaciones...), en 8º la inolvidable hermana Ángeles Sevares (el francés que nos enseñó me sirve de base para mi trabajo, una referencia en mi etapa dominica...), la entrañable hermana Margaritina (tutora de 1º B.U.P. y profesora de Matemáticas, ya fallecida) y, en ese curso, la carismática señorita Arabia (qué cuadernos los de Ciencias! y cómo nos llevaba a todas... al hilo!).

 Ya en 2º B.U.P. como tutora, la pelirroja hermana Teresa que nos daba también Literatura, y como profesora de latín, la hermana Gloria Castañón, todo un personaje que nos marcó enormemente.

Por otro lado, en el mismo curso, no dejamos de recordar los ejercicios espirituales realizados con el padre Onofre, toda una revelación en nuestra adolescencia..., y la tarea de otros enseñantes, como la señorita Cechinni, ya en sus años más cercanos a la jubilación (Historia) que adoraba a las alumnas que habían llegado en 1º B.U.P. desde el Colegio Santo Ángel; la hermana Ángeles Cabria que nos dió Química (qué paciencia tuvo conmigo!), la señorita Marlene (Pretecnología...), el padre Valdés en Religión, etc, etc... 

Ya en 3º B.U.P. la elección entre Ciencias, Letras Puras o Letras Mixtas.

Mi opción en 3º fue ir por Letras Puras: Latín y Griego.
Latín nos lo impartía la señorita Aurora, y griego la hermana Gloria, ya por entonces Superiora del colegio.

Ahí conocimos a nuevas compañeras como la ya mencionada Asun Díez Itza y a su inseparable amiga Margot Alonso Ruiz (D.E.P.D.), con las que congeniamos tras compartir los ejercicios espirituales con el padre Onofre que "nos dió la vuelta a la película" con sus técnicas de interrelación entre grupos y otras maniobras para provocar en nosotras un cambio de actitud, que tuvo sus frutos.

La Filosofía, materia nueva, con los padres dominicos: Erviti, Lastra, y con el cura secular Jesús Fernández...

Religión con Porfirio Álvarez, literatura con Don Luis Floriano (D.E.P.)...

Yo, ya en C.O.U. al ir por Letras Mixtas: latín e historia del Arte, con la señorita Dolores Adán, estupendísima profesora que me hizo amar aún más el Arte.

En latín, tuvimos la suerte de tener como profesor al canónigo y actual director del Archivo de la Catedral, Don Agustín Hevia Ballina, el único profesor que invitamos a la cena fin de curso y de estancia en el colegio, de aquel año 1982.

En Historia Contemporánea nos tocó el cura secular José AntonioRodríguez al que, entre otros detalles, no olvidaré porque me dejó para septiembre media parte de la asignatura, teniendo que estudiar todo el verano Historia y preparar, a la vez, la Selectividad para poder comenzar a estudiar la carrera en septiembre...

En clase de Religión, nos visitó durante el primer trimestre el entonces dominico Miguel Ángel Cadrecha.
Un auténtico terremoto ideológico como docente. Nos daba la clase sentado sobre un pupitre o sobre la mesa del profesor. Digo dominico porque ya no es sacerdote, sí profesor de Historia.
Nos fascinó.

Todo un descubrimiento con quién después coincidí en diversas ocasiones, ya en mi vida profesional.

Nuestra tutora en C.O.U. era la hermana Antonina quién sucedió a la hermana Gloria Castañón en las tareas como Superiora.

Con todos estos recuerdos y puestas al día protagonizamos un encuentro de lo más bullicioso en Pagos Viejos.

Tras tomarnos un vino y despedirnos de las que no podían quedarse, nos dirigimos hasta la sidrería La Pumarada, en la Calle Gascona, donde su propietario, mi colega de estudios (Historia del Arte y C.A.P.) y de profesión (guía) Alberto Álvarez Uría nos atendió estupendamente preparándonos una gran mesa donde cenamos cosas ricas.
                                                                                  
Sobre estas líneas, antes de cenar, todo el grupo final de ex-alumnas de las Dominicas, al que se añadieron Elena Bujanda (al fondo, a la derecha, la penúltima chica), Fany Díaz, de color magenta, en la fila de la derecha y Ana Campa, en primer término con camisa blanca.

Bajo estas líneas, muy sonrientes: a la izquierda de la foto, Carolina Álvarez-Barriada, Teresa Alonso, Amparo Díez, Ana Julia Fdez Cachafeiro, Asun Díez Itza y, en primer plano, Fany Díaz, Mari Carmen Álvarez y servidora.


En esta foto, a la izquierda y de rojo, Gemma Fernández, y Pilar Bartolomé y Sosiego Álvarez abrazadas por Begoña Cuesta. Al fondo, Mari Luz Cotarelo.


Otro momento de la sobremesa con Alba Castañón (a la izquierda de la foto, de negro), a su lado Rosa Cueva, Ana Campa, Sosiego, Fany y Amparo.


Una selfie divertida de Ana Campa con Pilar, Begoña Fano y Mari Luz Cotarelo.


En esta imagen la transformadísima Amparo Díez (nada que ver con la Amparo que conocimos en el colegio...) indicándome algo, sin duda, de máximo interés.

                                                                                     
Era el martes antes del día de Nochebuena y como madres y trabajadoras que son la gran mayoría, el "grueso del grupo" se despidió y algunas nos quedamos a disfrutar hasta el final de la compañía mutua de nuestras compañeras del cole.

Nos fuimos hasta El Filar y en la casi soledad del local y de Oviedo, y con la exquisita atención de su propietario, Rogelio García Iglesias en la elaboración de las copas y, en mi caso, de una sana infusión, continuamos riéndonos y recordando historias del cole y comentando nuestras cotidianeidades. 

Una gozada!

Mari Luz Cotarelo escucha atentamente lo que está contando Mari Carmen Álvarez.
                                                                           

Asun, Carolina y Fany atentas a la cámara.


El posado final de las más valientes de la noche: A la derecha de la foto: Carolina, Asun y Pilar.
De pie: Fany, Mari Luz y sentadas Mari Carmen y servidora.
                                                                           
                                                                             
Casi todas estaban como las había dejado en C.O.U.

Algún cambio de voz, o de manera de expresarse, alguna transformación sorprendente en algunos casos, pero todas, como las cosas buenas que resisten el paso del tiempo sin alterarse: impecables.

Hemos vivido juntas desde la infancia, desde nuestro "cambio de dientes", pasando por la Primera Comunión, nuestros primeros granos, nuestros suspensos, aprobados, sobresalientes, nuestros novios y rupturas, nuestros cigarrillos a hurtadillas, "pirar" alguna clase, ejercicios espirituales, excursiones, clases de gimnasia, castigos de profesores, hemos aprendido a estudiar, a escribir, a hablar, a cantar, a reir, a compartir...

Hemos despedido con dolor la pérdida de alguna de ellas, como la dulce y cariñosa Mercedes Fernández Castañón, nuestra querida "Merceditas", a quién conocimos en 6º y también, a la simpática y tierna Margot Alonso Ruiz con quién coincidimos ya en 3º BUP quienes también, de alguna manera u otra, estaban allí, en nuestra pequeña fiesta, riéndose y disfrutando, como solían hacer cuando venían con nosotras a clase...

Todas somos, nos guste o no, una pequeña parte de la vida de las demás...

No sé para ellas lo que habrá significado este encuentro. A mí me parece que les ha "prestado" un montón.

Como parte organizadora, volver a verlas juntas a todas, me supuso un baño de buenas vibraciones, una experiencia agradabilísima, de esas que ya no se viven, trabajosas pero gratificantes, como preparar un festival de fin de curso (a mí eso ya no me toca) o, ya, en otro ámbito, como la ilusionante apertura de un joyero antiguo que, aunque guardado en el desván de los recuerdos, sigue intacto en su forma y materia exterior, y ya en su interior, las joyas guardadas durante lustros continúan brillando como en aquellos irrepetibles días de luz, alegrías, algunas tristezas, aprendizajes, pruebas y forjas de amistades que perduran en el tiempo.
                                                                                

 Añadido el 30/12/2014

Como no podíamos estar sin vernos antes de que acabe el curso, hoy martes 30 nos hemos reunido (un grupo más reducido que en la convocatoria de hace una semana) para tomar un vermouth y, las que pudieron quedarse, compartir un almuerzo ligero. 

Ha sido una buena terapia para acabar este 2014. 

Hoy recibimos la visita de nuestra compañera Beatriz Fanjul Vega a quien incorporamos al grupo en 6º de E.G.B y lo hacemos ya al que hemos formado, a partir de este encuentro de hoy. 
Bienvenida!

Os paso algunas imágenes del vino-aperitivo que tomamos en Baam.

Bajo estas líneas, de izquierda a derecha: Elena Bujanda de la Fuente, Marta Álvarez Álvarez, Gemma Fernández Díaz, Asunción Díez Itza y Beatriz Fanjul Vega.
                                                                               

Bajo estas líneas el grupo anteriormente citado e incorporadas, Mari Carmen Álvarez Fernández (la segunda por la izquierda) que se acercó brevemente a saludar, al lado de Beatriz Fanjul, Victoria Blanco Valle y a mi izquierda Begoña Fano y Sosiego Álvarez García.



En la imagen de arriba, las más veteranas del grupo de ex-alumnas, presentes en esta cita: Begoña Fano (con camisa de cuadros), Marta Álvarez, Gemma Fernández y Toya Blanco.

En primer término, Beatriz Fanjul y servidora.

Por todos estos buenos momentos de terapia emocional y risas sinceras, ¡gracias de corazón, queridas compañeras del cole!


domingo, 21 de diciembre de 2014

Alianza Francesa de Oviedo: un prestigio de larga trayectoria.

Fundada en Oviedo en el año 1960, la Alianza Francesa es toda una institución en la capital del Principado.

En el pasado 2010 la Alianza celebró sus Bodas de Oro en la ciudad, y han sido miles de niños y niñas, y de adultos, los que, como alumnos han disfrutado de un conocimiento riguroso de la lengua y cultura francesa.

No es cosa de hacer aquí un panegírico de esta prestigiosa institución, galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2005, pues el motivo que me inspira en esta ocasión es otro más cercano e igualmente feliz: la adquisición del local donde se ubica la Alianza desde 1967 en la calle Santa Cruz, y la celebración de esa fecha, memorable para esta emblemática asociación cultural.

El edificio, un bello ejemplo de Modernismo, obra del arquitecto ovetense Julio Galán a principios de la segunda década del siglo XX recoge la esencia de lo que es la Alianza Francesa: un espacio para la cultura y el encuentro de generaciones amantes de la lengua francesa.

Un buen momento, sin duda, para la historia de la Alianza Francesa en la ciudad, y para celebrarlo, nada mejor que compartir un montón de anécdotas y proyectos sobre una mesa asturiana, con las viandas típicas de nuestra región, tan similar, en algunos aspectos, al querido país galo.

Así pues, Junta Directiva y Claustro Profesoral se reunían el pasado jueves 11 de este mes de diciembre, en un céntrico llagar de Oviedo.

En la mesa de la Junta Directiva: uno de sus fundadores, Frank Menéndez, presidente y su esposa Pilar Bonilla; José María Fernández Cardo, secretario general y su mujer Mercedes Aranaz; el tesorero, Gerardo Rabanal y su mujer, Carmen Fonseca;el vicepresidente Bertrand Cantin y su esposa, y los miembros de la Junta: José Luis Álvarez Quirós y su esposa Mari Luz Villafruela, Luis González-Busto, Francisco González y su esposa; María José Varela, Mercedes Díaz Amodia, Pilar Martínez Ceyanes y como invitados: Rafael Virgós y su mujer Isabel Mora, y amigos como el doctor Adolfo Barthe Aza y su mujer Mercedes G. de Castro.
                                                                              

En la mesa de los profesores, acompañando a sus compañeros, la directora de la Alianza, Sabrina Clemente y su compañero Julián y los profesores: Jose Borges, Jesús Menéndez, Maryse Sánchez, Pascaline Marie, Elisabeth Testard, Julie Franco, Claire Willotte-Dingler, Marie-France Fabre y Dorothée Forys y la secretaria de la Alianza, Ofelia González.

Bajo estas líneas, Sabrina Clemente conversa con Rafael Virgós y a Isabel Mora.
                                                                  

Mercedes G de Castro se dirige, ya en la sobremesa, a su grupo más próximo.


Luis González-Busto en animada charla con José María Fernández Cardo y Gerardo Rabanal.


Frank Menéndez y Adolfo Barthe Aza intercambiando impresiones.


 Sabrina Clemente, Francisco González y Bertrand Cantin en agradable conversación.


Una buena forma de celebrar: compartir y planear sobre una base sólida.

Felicidades, una vez más, a esta prestigiosa e histórica institución como es la Alianza Francesa de Oviedo.


sábado, 20 de diciembre de 2014

FEDA: la elegancia empresarial de la mujer

"Creo que es una manifestación evidente - hoy tenemos, me parece, del orden de ciento diez- que las mujeres se incorporan, y con fuerza, también al empresariado, y esperemos que, más pronto que tarde, estemos en la misma dinámica y en porcentajes idénticos a los de los hombres, también en esta faceta de la economía".

Son las palabras literales del presidente del Gobierno Autonómico asturiano Javier Fernández ante la prensa, poco antes de compartir el almuerzo navideño que las socias de FEDA (Federación de Empresarias Directivas de Asturias) habían organizado para estas fechas y que tuvo lugar este pasado jueves 18 de diciembre, en el Hotel de la Reconquista de Oviedo.

Ciento diez señoras empresarias y algún caballero (muy pocos) alguno de la Universidad de Oviedo y de alguna otra institución, compartiendo vivencias y comentarios empresariales, o no; sonriendo, atisbando, riendo, brindando, preguntándose, o respondiendo... todas y todos compartiendo espacio en el hall del hotel, copita y canapé como refuerzo de las vanas, o levemente densas conversaciones, como gotas de buen perfume, que allí se mantenían, previo almuerzo en la bellísima Capilla-Salón Covadonga, del antiguo Hospicio Provincial impulsado por el regente Isidoro Gil de Jaz en la primera mitad del siglo XVIII.

 La amable invitación a asistir (con abono de la misma por mi parte) por parte de la gerente de FEDA, Marta Fernández, me animó a acercarme hasta allí para así también conocerlas mejor, es decir, re-conocerlas, pues a muchas ya las trato desde hace tiempo y he coincidido con ellas en diversas actividades profesionales mutuas.

En el aperitivo, departiendo con la presidenta de FEDA, Belén Fernández, el Consejero de Economía y Empleo, Graciano Torre y otras empresarias, el presidente Javier Fernández destacaba, aunque parezca un contrasentido, por su presencia discreta.
                                                                 

Los saludos a las caras conocidas que posan para este blog: Alberto González, director general de FADE, en charla con Margarita Collado (Gobierno del Principado de Asturias) y María Pérez Medina (FEMETAL).
                                                                      

En otro de los corrillos... Mara Martín Muñiz (Viajes Cibeles), Inmaculada García (DuPont), Carmen Cárcaba (Clínica Santa Susana), Marigel Bárzana (Axalta DuPont), Carmen Rodríguez (Ars Vitality) y María Luisa García (Luises interiorismo).
                                                                               

Antes de pasar al almuerzo, el obligado posado, casi multitudinario, del Presidente con las asociadas e invitadas en el Patio de la Reina (Isabel II) cuando la sombra ya se había apoderado de la mitad del espacio.

De ahí, a buscar la ubicación designada previamente de la mesa, en el panel de entrada a la capilla.
                                                                                  

Mesa presidencial, con el Presidente, el Consejero, la presidenta y la gerente de FEDA, el director general de FADE y Reyes Ceñal, Consejo Regulador de la D.O.P. "Sidra de Asturias", entre otras personas.
                                                                           

En las mesas, directivas y empresarias de todos los ámbitos.

Desde el medio rural, el Hotel Rural Reciegos, en Caso, representado por MariGel Álvarez y su hija Natalie Lobeto compartiendo mesa con otras directivas.
                                                                    

Sobre la mesa, los accesorios propios de una mujer empresaria en un almuerzo de trabajo, el clutch donde se guardan el móvil, las tarjetas de visita, las tarjeta de créditos, kleenex, un brillo de labios, las llaves... 

Si...aunque parezca increíble en ese lujoso "sobre" nos caben, bien organizadas, todas esas cosas!
                                                                     

El menú, consistente y rico.
                                                                           

Compartí mesa con empresarias y trabajadoras en diversos sectores. La verdad es que lo pasamos muy bien.

Que de qué hablamos? Algunas confesables, otras, las dejamos para nuestro círculo de risas.
                                                                     

Brindando por los tiempos empresariales y por ende, económicos que nos aguardan: de izquierda a derecha: Carmen Alonso Cuervo (Bittia), Cristina Ceñal (Gestión de Ahorro, Asesoramiento y Servicios), servidora, la responsable de prensa de Oviedo Club Baloncesto Cristina Romero; Andrea Núñez Vega (Unipadel), Nuria A. Velasco y Elsa Peláez Setién de (Global ene3 del Norte S.L.) y Asunción Luzán (Escuela de Emprendedoras y Empresarias).

Con mi "invitadora", la simpática gerente de FEDA, Marta Fernández

No hemos salido tan mal, querida!
                                                                       

En su brindis, el Presidente del Principado, haciendo alarde de su timidez escénica pronunció unas escuetísimas palabras: "Os aseguro que el 2015 va a ser mejor".

La verdad fue una pena porque a todas nos hubiera gustado que nos hubiera dicho algo más, no todos los días se reúnen más de 100 directivas y empresarias con el Presidente del Principado de Asturias, pero así se decidió previamente con la presidenta de FEDA.

Respecto a que el 2015 va a ser mejor... ¿dejamos el final abierto...? 
                                                    

domingo, 16 de noviembre de 2014

Las Pelayas, eternas, como las rosas rojas

No sé si muchas de las personas que visitan este blog saben quiénes son "Las Pelayas".

Así como tampoco estoy muy segura de si muchas de las personas que me leen saben quiénes fueron realmente "Las trece rosas rojas".

Necesito que, antes de que comencéis a leer este post sepáis quiénes son ambas, para que podáis entender mejor la actividad que he compartido hace algunos días con miembros de esta última asociación que he mencionado, en un monasterio en el que viven, "oran et laboran" unas religiosas llamadas cariñosamente por los ovetenses, así: "pelayas".

Las conocidas como "pelayas" son unas monjas de clausura de la orden benedictina, que habitan, sucediéndose en los siglos, desde el IX, el monasterio, originalmente dedicado a San Juan Bautista, pero que desde el siglo X cambia el nombre al de San Pelayo, por albergar, desde entonces, las reliquias de este niño cristiano y mártir gallego, al parecer torturado y asesinado por Abderramán III al no someterse, ni a sus deseos de convertirle al Islam, ni a sus deseos sexuales.

Las "pelayas" son, en la actualidad, 27 monjas, expertas, entre otras bondades, en el canto gregoriano. No en vano colaboran en su enseñanza, ya desde los orígenes de la facultad de Musicología, con la Universidad de Oviedo, impartiendo todos los meses de noviembre, un curso a los alumnos que así lo deciden, siendo, asimismo, únicas en la restauración de libros incunables y en ofrecer una hospedería digna de un convento milenario a todo aquel peregrino que desee compartir con ellas sus muros y estancias situadas fuera de clausura.

En Oviedo son consideradas como una joya material y espiritual, a las que se les ha concedido la Medalla de Oro de la ciudad, amén de ser muy queridas por todos los asturianos de toda edad y condición, sobremanera tras haber participado recientemente, abriendo las puertas de su convento (salvo la clausura, obviamente), en las dos últimas ediciones de esa cita cultural llamada en toda España " La Noche Blanca".

Por otro lado, las llamadas "trece rosas rojas" fueron trece mujeres, muy jóvenes, entre los 18 y los 29 años, fusiladas por la policía franquista el 5 de agosto de 1939 contra la tapia del Cementerio de la Almudena, en Madrid, por militar en las Juventudes Socialistas Unificadas y defender la República cuando la Guerra Civil finalizó en nuestro país.

Previamente se les había torturado en los calabozos de la comisaría de Madrid y hacinado en una angustiosa espera, en una prisión para mujeres. 

Parece ser que el detonante de esta dolorosísima masacre había sido el asesinato de un comandante de la Guardia Civil, en julio de ese mismo año, por parte de tres militantes de dichas Juventudes Socialistas Unificadas.

En Oviedo, esta asociación "Trece rosas rojas" tiene como presidenta a la concejala socialista en el Ayuntamiento, Laura Díez Prieto, y organiza con mucha frecuencia unas interesantes visitas a diversos equipamientos de nuestra región, que tienen un gran éxito de convocatoria.

Me entero de que van a realizar una visita al Monasterio de San Pelayo y me apunto porque, a pesar de que en mi actividad como guía de Turismo del Principado de Asturias es un monumento del que hablo muy a menudo a mis clientes, siempre está bien "actualizar" datos y conocimientos.
                                                             

Se producen los primeros saludos y encuentros. Se dan cita un número importante de personas, rondando las treinta.

Posado del grupo, yo como fotógrafa para mi blog, que para ello también había ido...
                                                                    

Entramos y somos recibidos por Sor Covadonga.


Pasamos a la capilla, totalmente restaurada tras los destrozos de la Revolución de octubre de 1934 y de la Guerra Civil, donde Sor Covadonga, imagino que en un ejercicio de perdón y olvido eterno muy asimilado, nos hizo un relato de la historia del monasterio y de la comunidad que allí habita desde el siglo IX.

Son, como ella dijo y siempre se repite: "las vecinas más antiguas de Oviedo". 

Bajo estas líneas, Sor Covadonga, en plena alocución al respetuoso público de asociados.
                                                                 

Una imagen de la sacristía, delicada y luminosa.


San Blas, protector de las gargantas, a quién se venera tradicionalmente, año tras año en el monasterio, y debajo, su limosnero.

                                                                               
                                                                               
La tribuna, en su nueva ubicación desde los años 50, tras los destrozos bélicos.

Parece ser que era en este lado de la iglesia donde se ubicaba la cabecera, y donde los revolucionarios colocaron, según nos contaba nuestra anfitriona, una bomba, provocando un gran destrozo, ardiendo todo el retablo y el resto de las dependencias próximas.

Las monjas tardaron veinte años en poder usar de nuevo la iglesia, nos informaba Sor Covadonga.


Debajo, la urna con los restos de San Pelayo, obra, en 1926, de unos talleres de arte religioso.

Como detalle, uno de los angelitos músicos que la decora, es un niño-ángel gaitero. Todo un guiño al cenobio asturiano que acoge, desde el siglo X, los restos del niño mártir.


Sor Covadonga se extiende especialmente en la explicación del cambio de advocación: de San Juan Bautista a San Pelayo, y nos lo cuenta con esa dialéctica que tienen las personas de las órdenes religiosas, musicalizada con esa oratoria cantarina, entre dulce y decidida, ganándose al auditorio que la escuchaba con gran atención.

Tras el asombroso relato (desconocido para muchos) nos conduce al coro, situado tras el baldaquino que alberga el altar y la urna de San Pelayo.
                                                                                  

Resulta muy bello el conjunto de tallas en madera de nogal, donde las monjas cantan todas las mañanas y al atardecer sus piezas de la Liturgia de las horas: las laudes y las vísperas en gregoriano, culto abierto a todo aquel que quiera rezar y admirar su vida y tarea en este remanso de paz que es el Monasterio de San Pelayo, un lujo en el centro del Oviedo inicial.

Bajo estas líneas, la imagen del niño mártir, Pelayo, bajo su palma martirial, tallado en uno de los respaldos de la sillería del coro.
                                                                             

En un momento del encuentro, Sor Covadonga interpretó para el grupo una deliciosa pieza en la cítara, instrumento cordófono que, según nos demostró, domina.
Un sonido mágico el de esas cuerdas entre sus dedos, que fue para todos como una especie de ligero bálsamo para el alma.
                                                                            

Después, un paseo por la zona del claustro románico, cuya datación, aunque no es lo más antiguo del origen del monasterio, sí que lo es de lo conservado, pues aún se pueden ver algunos arcos, columnas y capiteles de lo levantado en época de Fernando I el Magno, primer rey de Castilla, que visitó durante su reinado, en el siglo XI, dicho cenobio, para venerar las reliquias del niño Pelayo.                                                                        

                                                                             
Tras el pequeño paseo por la zona del claustro, los restos del románco y el barroco, Sor Covadonga nos mostró otras dependencias como la antigua Sala Capitular, convertida en Refrectorio, con un púlpito para la sor lectora, que recibe la luz de una ventana situada a sus espaldas.
                                                                       

                                                                            

Y para ir finalizando, un recorrido por las dependencias abiertas a posibles peregrinos, antigua residencia de señoritas-estudiantes: la cocina, la sala común, el sencillo salón de actos con unas vetustas butacas tapizadas con un entrañable hule de flores muy "setentero"...
                                                                               

El jardín de uno de los patios, con la fuente central con forma octogonal, número de gran simbolismo...
                                                                             

Y un salón destinado a posibles reuniones de asociaciones, grupos, etc... donde ya nos despedimos haciéndonos las fotos con Sor Covadonga y agradeciéndole todo su cariño y tiempo dedicado con un pequeño donativo de todos nosotros, recogido en un pequeño saco de tela.
                                                                           

Varios quisieron hacerse una foto con Sor Covadonga, como el titulado superior del Área de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, Eugenio Corpas y otras amigas de la Asociación.  
                                                                           


 Bajo estas líneas, servidora, posando con Sor Covadonga y con Laura Díez.
                                                                                  

Si os ha quedado más curiosidad por conocer más cosas, tanto acerca de la Asociación Trece Rosas Rojas, como del Monasterio de San Pelayo, os paso el acceso al blog de la asociación, para que conozcáis un poco más su tarea: http://asociaciontrecerosas.blogspot.com.es y también el del Monasterio de San Pelayo, www.monasteriosanpelayo.com de cuyo exterior e interior yo también podré contaros todos aquellos conocimientos que voy adquiriendo en ésta y otras visitas a su interior y en mi tarea como guía de Turismo.

Sólo tenéis que contactar con mi página web: www.visitasguiadasporasturias.com y quedamos ante la fachada de "las pelayas" para seguir viviendo Oviedo desde sus orígenes.

Por último, me gustaría agradecer la acogida que me dieron en este grupo de la asociación "Trece rosas rojas", tanto de su presidenta, Laura, como del resto de la directiva y recordar desde aquí, pasen los siglos o años que pasen, a aquellas personas de bien que han sufrido tortura o han sido asesinadas por mantenerse firmes en sus creencias y renegar de las imposiciones de los tiranos.