domingo, 22 de enero de 2012

La ciudad indómita, el nuevo libro de Esteban Greciet

Tras casi un mes sin escribir nada en mi blog, os saludo nuevamente, sin excusas, ya que, si no visito este delicioso rincón es, sin duda, porque hay otros temas que me mantienen ocupada (para bien), y como creo que para escribir hay que hacerlo con tiempo y respeto hacia uno mismo y hacia los y las posibles lectores-as, pues hoy, en esta mañana tristona de este penúltimo domingo de enero, me pongo al teclado y disfruto contándoos, de entre lo que merece la pena contar, alguna cosa de la que he sido partícipe en las últimas fechas.

Invitada por el veterano y reposado periodista Esteban Greciet, tuve la oportunidad de acompañarle en la presentación de su último libro "La ciudad indómita", segunda parte, según el autor, de su anterior obra "Preludio de fuego", ambas basadas en, respectivamente, el acoso que sufríó la ciudad de Oviedo, tanto en la Guerra Civil, como en la Revolución del 34.

Pienso que Greciet lo hizo a raíz de que yo le manifestara mi interés por el tema de la Guerra Civil en Oviedo, que desarrollé en un trabajo como una de las partes que se piden (asistencia al curso y exámen-test aparte) para conseguir la habilitación de guía de la Catedral que poseo.

Para el desarrollo de dicho trabajo elegí, como humilde historiadora del Arte y periodista, el enunciado: "Destrozos, daños y demás barbaries en la Catedral y en la Cámara Santa con motivo de la Revolución del 34 y de la Guerra Civil, recogidos por la prensa local de la época".

Es un argumento totalmente coincidente con el que él trata en su obra, y como periodistas que somos, pude contar con su sosegado asesoramiento en el desarrollo de mi investigación.

                                                                                   
El acto tuvo lugar el 9 de enero, en el Club de Prensa de La Nueva España, y en la mesa, dos personajes bien distantes en cuanto procedencias y tendencias ideológicas: el coronel retirado de Infantería Francisco Alamán que ofrecería su interpretación sobre la dirección militar de la contienda de ambos bandos, y el catedrático de Derecho Administrativo Leopoldo Tolivar Alas, nieto del rector Leopoldo Alas Argüelles, ejecutado tras ser condenado en un Consejo de Guerra por un supuesto delito de inducción a la rebelión, tipificado en el Código de Justicia de la época. En el centro, el maestro Greciet.

En la foto, previa al acto, hecha para el periódico por el  fotógrafo Nacho Orejas, de derecha a izquierda: Francisco Alamán, Leopoldo Tolivar, Esteban Greciet y servidora.

                                                                                 
Mi papel, como he dicho, fue el de hilo conductor entre las intervenciones de unos y otros.
Todos pudimos  constatar (y también los que acudieron allí) la gran capacidad de convocatoria del autor y el imán que aún supone la temática del libro, ya que la sala del Club de Prensa estaba hasta los topes, con gente de pie, aguardando conseguir asiento.

Foto del público: Nacho Orejas LNE

                                                                                 
El acto transcurrió con el orden previsto y tras las intervenciones de Alamán y de Tolivar, Greciet explicó el argumento de su libro, en el que se entremezclan, con una sabia dosificación, hilos argumentales de vibración emocional bien diversa: una historia de amor entre una chica del frente nacional con un miliciano (es la nota dulce que no puede faltar), posiblemente semi real, cosecha del autor, como otros tantos personajes que aparecen en el libro, incluido él, en el personaje del niño que era cuando en Oviedo se libraba la batalla; la impecable actuación del General Aranda, descrita con una admirable precisión en los diálogos y en los hechos relatados, los entresijos de los despachos gubernamentales, los temores, dolores y padecimientos de la población ovetense y asturiana, vividos por el entonces niño Esteban Greciet, el desarrollo de las diversas escaramuzas, batallas, bombardeos, etc...

Estas cuatro fotos que os adjunto a continuación, han sido hechas en el transcurso del acto por María Greciet, hija de Esteban, que amablemente me las ha cedido para el blog.




                                                                                
"La ciudad indómita" es un libro para tener y leer con ojos de espectador, imaginándose el escenario de guerra, escuchando los silbidos de las balas, el estruendo de las explosiones, los lamentos y el digno silencio y la elegante testarudez de superar los ataques diarios, de sus habitantes, irreductibles ante la masacre que se cebaba sobre ellos.

 Yo me lo leí en dos días y pienso que, aunque hay mucho escrito sobre este doloroso período de la historia de Asturias y de España, conviene que no sea olvidado y que los posibles lectores nos empapemos bien de las diversas versiones que sobre esta contienda existen, y que las analicemos desde la distancia que da el tiempo y las emociones, ya más racionalizadas.

En el exterior de la sala, el presidente de la Asociación de Libreros de Asturias, Luis Martín Muñiz, que había habilitado una mesa de venta de la obra de Greciet, agotaba la primera edición.

Entre el público y en la primera fila, la esposa de Greciet, María José Carrión y dos de sus tres hijas: MaríaCarmela;el que fuera párroco de San Lázaro, don Ceferino; la que fuera alcaldesa de Oviedo, Eloína Suárez, el presidente de la Hermandad de Defensores de Oviedo, Fermín Sádaba,  los psiquiatras José Luis Mediavilla y Ángel García Prieto, políticos veteranos como Isidro F. Rozada,  Federico de la Vallina e Ignacio Quintana y otros más jóvenes y en la reserva, como Carlos Llaneza; el catedrático de Derecho Natural Ramón Maciá y su esposa, la también catedrática de Lengua y Literatura Carmen Bobes; el director de los Colegios Mayores de Oviedo, José Alejo Rueda; el empresario José Ramón Gómez Fóuz, los periodistas Juan de Lillo y Carlos Cuesta, el cronista del Centro Asturiano de Oviedo, Pedro Cortés, el canónigo y archivero de la Catedral Agustín Hevia, el presidente de la Asociación Amigos del Camino de Santiago en Asturias, José Luis Galán y su amigo y asociado José Joaquín Milans del Bosch, y otros muchos amigos y gente interesada en el tema, como la religiosa Mercedes Colubi o la melómana Carmen Noval.

Para mí ha sido un placer haber acompañado a este señor del Periodismo nacional y local que es Esteban Greciet, y más aún compartir mesa y mantel con él, con parte de su familia y de sus amigos más cercanos, en una cena posterior, en un reservado de la cercana vinoteca La Cava de Floro.
 
                                                                               
¡Muchas ventas, Esteban! ¡A por la segunda, o tercera edición, y a por tus otros proyectos en los que sé que ya andas!

¡Gracias por apreciarme, al menos, una parte del todo de lo que yo te aprecio a tí!

La crónica del acto también la podéis leer aquí, en este enlace del periódico La Nueva España:
http://www.lne.es/club-prensa/2012/01/10/esteban-greciet-franco-oscurecio-gesta-oviedo-actitud-aranda/1181878.html