viernes, 23 de diciembre de 2011

Días de almuerzos, cenas y buenos deseos

                                                                               
Son éstos unas jornadas en las que se amontonan encuentros, emociones, calorías y gastos. Es Navidad.
A pesar de la crisis, los colectivos, amistades y familias nos empeñamos en seguir reuniéndonos sobre una mesa, un mantel, unos cubiertos y unas viandas para compartir y celebrar, a fin de cuentas, le hecho de encontrarnos con personas que, en teoría, comparten en ese momento, lazos laborales, de intereses, amigables, o familiares.

Son circustancias que nos unen, a veces forzadas, otras, voluntarias, y para las que, en estos días anormales, les hacemos un hueco entre lo habitual de cada jornada.

A mí, en concreto, siempre me ha chirriado el término "cena de empresa". El término y, en algunos casos, el hecho propio de la celebración.
No ha sido el caso de mi primer almuerzo celebrado con mis colegas de A.P.I.T. (Asociación Profesional de Informadores Turísticos de Asturias) a la que pertenezco como guía de Turismo del Principado de Asturias que soy.

Su presidente, David Estévez, nos había convocado con anterioridad y aunque en un principio dije que sí, sin cortapisas, luego, un compromiso familiar me comprimió un tanto la cita, que pienso cumplí con holgura, dado el tiempo con el que contaba.
Finalmente pude acercarme hasta Casa Gelo, en el centro Oviedo, antigua cafetería Gala, donde compartí con mis colegas una pantagruélica comida casera y numerosos comentarios e interesantes novedades sobre el tema que nos atañe a todos y a todas.

Por cierto, de todos los socios que somos de A.P.I.T. conseguimos reunirnos los y las guías: David Estévez, ya mencionado, su mujer, la también guía Noelia López; Liliana Ausín, que vino sólo para brindar, ya que esa tarde tenía otros compromisos familiares; Begoña López Robledo, José García Rodríguez-Maribona, Enrique Escandón, Arlé Corte, Hugo Bande, Virginia Álvarez, la socia de David Estévez, Fátima Álvarez, Beatriz García, Celia Varela, ahora entregada a su nuevo negocio hostelero, y mi compañera de promoción, Gloria Lana.

                                                                                 
Ha estado bien. Un encuentro agradable y útil para ir conociendo de una manera más reposada a los que son mis compañeros "de viaje", en otra de mis facetas laborales.

                                                                               

                                                                               
                                                                               

domingo, 18 de diciembre de 2011

Se inaugura oficialmente el Palacio de Congresos "Ciudad de Oviedo" y el Hotel Ayre Oviedo


Con el siempre elegante saludo de una música clásica interpretada por un quinteto de cuerda, una copa de MUMM y una bandeja de bombones, se iniciaba la recepción oficial a los invitados e invitadas a la inauguración del Hotel Ayre Oviedo que pertenece a la ibicenca cadena hotelera Ayre, propiedad, al 50% de la familia Matutes-Prats y El Corte Inglés, encargados también de su decoración.

Ayre, que también posee en Oviedo el veterano Hotel Ramiro I y el Hotel Alfonso II en el Naranco, ha elegido el emplazamiento de su nuevo hotel en Oviedo en el complejo diseñado por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava. El hotel ya llevaba funcionando varios meses, pero el pasado jueves se inauguró oficialmente.

Este hotel, como el resto de la cadena, se enmarcan en el holding Fiesta Hotel Group cuya dirección general ostenta el hijo del político Abel Matutes: Abel Matutes Prats, siendo el director general de la cadena, Juan Serra.

El Hotel Ayre Oviedo está dentro de este complejo arquitectónico en régimen de alquiler a la Sociedad Jovellanos XXI, y son sus "vecinos" el edificio en U que alberga algunas de las consejerías del Principado de Asturias, y el Centro Comercial Modoo, además de un inmenso párking de tres pisos, situado en los niveles inferiores.

El precioso hall del hotel iba acogiendo la llegada de los invitados, unos setecientos, a las instalaciones del mismo, y se nos invitaba a subir a la parte del estiloso bar para continuar con los reencuentros.

Petición de vestido de cocktail para las señoras y, obviamente, corbata para los caballeros, según la indicación de la empresa organizadora, Platea Comunicación, comandada por Julián Moreno, a quién apoyaban en la logística (impecables azafatas, siempre en forma) Javier Díaz y su mujer Patricia Olalla, desde su agencia Evento

Entre los asistentes institucionales, por parte del Gobierno del Principado, la directora general de Turismo, Ana García Pando y por el Ayuntamiento de Oviedo los concejales del equipo de Gobierno, Alberto Mortera José Ramón Pando y el socialista Alfredo Carreño, entre otros pocos. 

En todos los corrillos en los que estuve, se coincidía en la extrañeza de que no hubieran podido acudir los máximos representantes políticos de la región: el presidente autonómico, Francisco Álvarez-Cascos y el alcalde de la ciudad, Gabino de Lorenzo.

Quienes de ninguna manera podían faltar eran los componentes del staff de El Corte Inglés, empezando por su director general Ángel Moreno y el director de la Agencia de Viajes, Álvaro Entrialgo que ejercería de presentador del acto formal, previo al espectáculo flamenco que se nos ofreció dentro de esta inauguración, inolvidable para la ciudad de Oviedo.

Y como anfitriones, los representantes de la Sociedad Jovellanos XXI, su presidente, Jacobo Cosmen y su director, José Luis Marrón Jaquete.
Acompañando a Jacobo, su esposa Inés, sus padres Pepe (copropietario de Jovellanos XXI junto con Alberto Lago, también presente ) y María Victoria y alguno de sus hermanos, como María y su marido Pablo Junceda, director del Banco Herrero en Asturias.


Otros de los invitados, sobre el texto: el coronel de la Guardia Civil en Asturias, José María Feliz Cadenas, su esposa y el fiscal general Gerardo Herrero con su mujer, Esperanza Pereda.

También entre los muchos asistentes:  la cronista de la ciudad, Carmen Ruiz-Tilve, Fernando Fuentes, ex propietario de Fábrica de loza San Claudio; Federico Álvarez (La Mallorquina); hosteleros como los estupendos Loya: Miguel y su hijo Javier; gran parte de los directores de hoteles de Oviedo (al menos a los que saludé), comenzando por el anfitrión, Ángel Zubizarreta (Ayre Oviedo), Ramón Braña (Hotel de la Reconquista), Fernando Sánchez (Hotel Las Caldas Villa Termal) acompañado por Sandra Camino (Márketing y Comunicación) y Alberto Martínez (Hotel Regente), la directora del Auditorio Príncipe Felipe, Ángeles Solís, o el artista Manuel G. Linares.

Tras los saludos y la música, paso al Palacio de Congresos por el exterior del edificio. Allí, sus más de 2.000 butacas aguardaban, no sólo a quiénes habíamos sido invitados, sino también la actuación de la bailaora Cecilia Gómez.

Previo al espectáculo, las intervenciones. En primer lugar, la de Jacobo Cosmen, seguido de Juan Serra Mari que se declaró "enamorado de esta empresa" y exhortó a "hacer a la gente que nos visita, nuestros apóstoles".
Tras Cosmen y Serra, las palabras de Alberto Mortera, cerrando el acto Ana Pando, directora de Turismo, que habló de "estar asistiendo a la presentación de un sueño" y avanzó su compromiso, "desde el sector y la Administración Pública, para que este sueño se haga realidad".

                                                                          
Finalizado el acto de presentación, el arte flamenco en el escenario del Palacio de Congresos.
"Bailaora" era la sorpresa que se nos ofrecería por parte de la organización y protagonizada por la gaditana Cecilia Gómez.
Gómez, conocida sobre todo, por su historia de amor con el torero Francisco Rivera Ordóñez, bailó técnica y fría al principio, al final, más suelta y atemperada pero, a pesar de su técnica depuradísima (¡cómo mueve las manos y el resto del cuerpo!), según la opinión del exigente público ovetense, aunque gustó, no consiguió transmitir ese sentimiento que se destila en los espectáculos de esta categoría artística.
No sólo es mi opinión, sino también la de alguna experta en danza con la que pude contrastar mi parecer.

¿Quizás le incomodaría, como a la gran mayoría de los allí presentes, la inadecuada acústica que rebotaba como una gran ola (no olvidemos que es un palacio de congresos, no un auditorio) y el persistente olorcillo a comida que se colaba por toda la sala?

Sí lo hizo su bailarín Adrián Santana, que se entregó hasta el límite, y sus excelentes músicos: Israel Cerreduela y Aquilino Jiménez (guitarras); Antonio Losada al cajón, Thomas Potirón (violín) y la voz rasgada de Esaú Quirós.

                                                                           
Tras la estupenda actuación, al grandioso hall del Palacio de Congresos, en el que se había desplegado un fastuoso cátering, muy al estilo de las lujosas fiestas ibicencas, por parte de Paladea&Co, con el prestigioso Ramón Freixa como asesor gastronómico y presente en los fogones. (En la foto de abajo, Freixa con Julián Moreno)


Otro despliegue de lujo y suntuosidad en sabores, olores, texturas y colores: gastronomía y bebidas en excelente unión: barras para mojitos y demás, nitrococina en directo y suculencias ofrecidas contínuamente por amabilísimos camareros y camareras, como: montaditos de foie, croquetas frx, jamón y lomo ibérico, bocados crujientes de manzana confitada con morcilla asturiana, etc, etc... y en sendas e inmensas mesas: quesos asturianos, cazuelitas de verdinas de Llanes con centollo y fabes de Luarca con jabalí de los montes de Cangas del Narcea, arroz con setas y pulpo de pedrero... una lujuria de sabores de los cuales no probé ni la décima parte, enfrascada en charlas y saludos como estuve.


                                                                                 
Los preparativos, seguidos muy de cerca, según me consta, por el director general de Ayer Hoteles, Juan Serra y Julián Moreno (Platea Comunicación) dieron paso a esta sorprendente fiesta en la que no dejaron de sorprendernos no sólo con la extensísima variedad de sabores, sino también con la música con la que se nos amenizó la velada: ópera en directo (un guiño, sin duda, a la ciudad de Oviedo y a sus 64 temporadas de ópera) a cargo de las estupendas voces de Víctor Garzón, Ana María Hidalgo y Amaia Larrayoz; la Patrulla Dixie que interpretó un divertido jazz dixieland y el DJ Carlos Presno que cerró la noche.

Sin duda una inauguración en la que, el grupo Fiesta Hotel Groups y por ende, Ayre Hoteles, quisieron demostrar a la ciudad de Oviedo y a todos los asistentes, llegados de toda Asturias, que apuesta por su hotel, por el Palacio de Congresos Ciudad de Oviedo, y por la capital del Principado, sede como es y será de numerosos congresos que acogeremos en las impresionantes dotaciones preparadas para ello.

En las imágenes: Juan Serra y Abel Matutes Prats, y mi amiga, la personal shopper Guadalupe Cuevas http://www.fashionassistance.net/  que acudió acompañada por su marido Fernando R. Valledor, y yo.

Por cierto, podéis leer también la crónica de esta fiesta en el Hola! a través de un enlace que Guadalupe ha añadido en su famosísimo blog de moda: