viernes, 2 de diciembre de 2011

Curso de Cultura Judía: todo un ejercicio de memoria


Aunadas las fuerzas de la Red de Juderías de España "Caminos de Sefarad", el Ayuntamiento de Oviedo en la cesión del Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe y la organización, la imprescindible colaboración de la Comunidad Judía del Principado de Asturias y el apoyo de RASGO (Restaurantes, Alojamientos, Señalática, Guías, Oferta Cultural) de dicha Red de Juderías de España, se celebró en Oviedo en las pasadas fechas que indico, el Curso de Formación de Cultura Judía al que acudí por considerar importante para mi formación como guía de Turismo del Principado de Asturias, ya que Oviedo forma parte de esa Red de Juderías, y en numerosas ocasiones debemos explicar el significado de las pequeñas Españas de bronce en las que, en caracteres hebreos se  lee: "Sefarad" que es como se llama a la Península Ibérica, y también mencionar la importancia y presencia de los judíos en el pasado medieval y en el Casco Histórico de nuestra ciudad.

                                                                                
En la sala 2 de la tercera planta del Auditorio, nos dimos cita cerca de ochenta personas, la gran mayoría simpatizantes de la cultura judía y también, por aproximación cultural, e interés general, alguna guía oficial de Turismo y otras personas vinculadas al mundo del Turismo.

Tras un breve control con firma de asistencia, las ponencias.
En el primer día pudimos asistir, con la presencia del concejal de Turismo, José Manuel Pando, el técnico de dicha concejalía, delegado por Oviedo en la Red de Juderías de España y director y organizador del curso, Eugenio Corpas y la presidenta de la Comunidad Sefardí en Asturias, Aída Ozeransky, a las intervenciones de la secretaria general de la Red de Juderías de España Caminos de Sefarad y directora del Patronato Municipal Call de Girona y fundadora de esta Red, Assumpció Hosta Rebés, que nos habló de la Red de Juderías de España: el proyecto RASGO.

Tras un breve preámbulo en el que se recordó que España pertenece a la Red de Juderías desde 1998 y que por el momento hay 21 ciudades que pertenecen a esta red, pero que se espera que en 2012 sean 23, se habló de dicho proyecto, de carácter turístico y se nos emplazó a la próxima Jornada que se celebrará en este próximo año 2012.

                                                                                        
Tras la intervención de Hosta, el segundo ponente, José Antonio Lisbona, toda una autoridad en el tema, máster en Relaciones Internacionales por la Sorbona (París) disertó sobre el Retorno a Sefarad y la Política de España hacia los judíos en el siglo XX.
Lisbona recordó un doloroso e histórico dato pendiente: la no derogación del edicto de los Reyes Católicos, en 1492 de la expulsión de los judíos en España. También repasó otras etapas favorables al judaísmo como el filosefardismo promovido por Alfonso XIII.
La República, la Guerra Civil, el Alzamiento Nacional protagonizado por Franco y el patrocinio de este movimiento por las bancas Hassan y Pariente, el papel de España y la 2ª Guerra Mundial en relación con los salvaconductos emitidos por ciertos diplomáticos; la opinión no clara de Franco en la vuelta de los sefardíes al territorio español; el recuerdo del "marranismo" o judíos convertidos al catolicismo por mera supervivencia; el número de judíos en Barcelona y Madrid, la llegada de los judíos marroquíes, la Ley de Libertad religiosa en la españa de finales de los sesenta, y otros aspectos interesantísimos ceñidos al título de su argumento fueron los desarrollados y los que encandilaron a los asistentes.

Ya el jueves nos visitó Sebastián de la Obra, polífacético personaje, historiador y, entre otros cargos y facetas, director del Archivo del Parlamento de Andalucía y director de la Biblioteca Casa de Sefarad que expuso, en su intervención, larga y profusa: "La huella judeoespañola: ¿trabajo de arqueología, o restitución de la memoria?".


De la Obra nos recordó que, hasta hace algo más de 60 años, no había un espacio concreto para ubicar al pueblo judío (de ahí la diáspora). ¿Qué ha pasado para que la historia de los judíos no haya sido parte de la grandeza de la Historia de España? se preguntaba, al tiempo que afirmaba que el legado judío no es tangible.

"La memoria sólo habita en las víctimas" categorizaba.

Al ir finalizando su intervención, mencionó una interesante lista de judeo conversos como los personajes tan célebres a continuación mencionados: Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Antonio de Nebrija, Fernando de Rojas, Calderón de la Barca, o Juan Luis Vives, del que, en 1958 se descubrieron los procesos inquisitoriales contra toda su familia.

También, en su apasionante intervención nos explicó la existencia de los Estatutos de Limpieza de Sangre y el porqué del dicho "tirar de la manta", donde aparecían escritos, todos los nombres de los judeo conversos del pueblo, algo que impediría realizar cualquier actividad comercial y mercantil a quién se le descubriera. 



Tras la charla del talentoso De la Obra, nos dirigimos, bajo un testarudo orbayu, a la Casina del Fontán, sede de la Asociación Sefardí en Asturias y donde se ubica la sinagoga.

Allí, Aída Ozeransky nos describió los diversos aspectos de la cultura y religión judía mostrándonos variados detalles que forman parte de la sede.
Así, entre otras cosas, pudimos ver el talit, o manto de cuatro esquinas, con flecos anudados de acuerdo a la ley bíblica y que se usa en la sinagoga para rezar en algunos oficios religiosos.

También nos mostró donde se guarda la Torá, el libro sagrado para los judíos; el ketuba o contrato matrimonial; uno de los candelabros judíos, el cuerno de carnero o shofar, el tradicional kipá; el sidur, o libro sagrado y nos explicó diversas costumbres, como el shabat, o día sagrado (sábado) para los judíos, en el que está prohibido trabajar, e incluso, cuando se reúnen en familia, hablar de temas del trabajo.






                                                                              
Como elementos culturales y religiosos, todos muy interesantes, y su simbolismo, desconocido para muchos.

Tras visitar de abajo a arriba la Casina, biblioteca incluída, el recorrido posterior por las calles de Oviedo, partiendo de la misma Casina por las calles Cimadevilla, Rúa, Plaza de la Catedral, Plaza de Porlier y Teatro Campoamor (lado trasero) donde finalizó nuestro periplo por la huella intangible de los judíos en Oviedo.
Allí, en la parte trasera del Campoamor, se cree que pudo haber un cementerio judío, y una placa allí instalada recuerda la venta del terreno a la ciudad, por parte  de su propietaria, una judía que lo había heredado de su padre.            

                                                                                 
El último de los días del curso, recibimos la visita de la eminente Irit Green, periodista y escritora y directora del Área de judaísmo en Radio Sefarad y esposa del mediático profesor e investigador en Historia, Pancracio Celdrán que nos ilustraron sobre "La vida material y espiritual judía, sus usos, costumbres y tradicones" y la historia milenaria de los judíos en Oviedo.

Las fiestas como la del Pésaj o Pascua, la de las Siete Semanas, la Fiesta de las Luces, la circuncisión, el significado del minial en relación con la destrucción de Sodoma y Gomorra y su simbolismo como número mínimo de personas que han de reunirse para rezar (diez), y la historia y asentamiento de los judíos en Oviedo pusieron punto y final a las enseñanzas formales del curso para, tras un breve descanso, compartir con ellos, la fiesta de su gastronomía.



En la imagen, de izquierda a derecha, el profesor egipcio Alaa Aldin Said Mahmoud Al Sudaní, representante para la edición de libros de texto escolar en Marruecos de la imprenta Sucesores de Ribadeneira, Irit Green, Pancracio Celdrán, Eugenio Corpas y Sergio Rama



El estupendo y comunicador cocinero asturiano Sergio Rama, "tomó" literalmente, la cocina del restaurante del Auditorio para ofrecer, según las recetas de la cocina judía y la mano inestimable de Irit Green, una auténtica cena a base de comida sefardí.

                                                                             
Acompañados por  un vino kosher, apto para los practicantes de la religión judía, los asistentes al curso les vimos cocinar lo que luego probaríamos: falafel, o pasta de garbanzos crudos, remojados, fritos y mezclados con comino, pimentón, cilantro, perejil, ajo, aceite de girasol, agua y levadura química; ensalada de berenjena, con mayonesa, ajo, sal y aceite de oliva, acompañada por un tomate partido y unas hojas de rúcula;  pescado cocho (merluza, en este caso) con pimientos rojos, tomates, ajo, cilantro, pimentón y aceite, y como postre, un exquisito hojaldre sobre un lecho de mermelada de naranja.

                                                                              
Entre plato y plato, una canción, interpretada por el genial Paco Díez, músico experto en el cancionero sefardí, del que conozco gran parte de su repertorio y que amalgamó con su habitual delicadeza y cromática voz la original cena del fin del curso de Cultura Judía que se nos ofreció y que disfruté como punto y final del mes de noviembre.
Le acompañamos en los temas: "Las de la Novia" canción turca; "Gizado de Berenjenas" tema griego; la marroquí "Koplas de Purim" y "Pesah a la manu" de Bosnia.

El curso estuvo rigurosamente cuidado y revisado por las competentes técnicos municipales Paula López y Miriam Vázquez y entre otros asistentes se encontraban las guías de Turismo Marian Bravo y Elena Borcher y el empresario turístico Juan Otero (http://www.turismo.as/).

Según se nos ha transmitido, en la ciudad de Oviedo viven en la actualidad unos ciento veinte judíos; en el mundo de la Cultura han sido ya muchos los que han recibido el Premio Nobel y el Premio Príncipe de Asturias; los medicamentos genéricos que se venden en toda España y las tecnologías más punteras en materia de internet, sondas, etc se fabrican en Israel y otros mundos más de los que forman este mundo, están llenos y protagonizados por personas de cultura y religión judía.

Este curso, para mí, ha sido una manera de conocer otro de los mundos que nos rodean, y que como dijo Paul Éluard, "están en éste".