lunes, 24 de octubre de 2011

Yoshitsogu Ôigawa, un héroe para el tiempo

                                                                         
El pasado viernes 21 se celebró, como es habitual, desde hace 31 años, la entrega de los Premios Príncipe de Asturias.
Tras ella, la recepción que S.S.A.A. los Príncipes de Asturias ofrecen en el Hotel de la Reconquista.

En estos días no ando muy bien de tiempo, por ello no puedo, de momento, haceros la crónica completa de esa intensa jornada, en la que ya se notaron los cambios, sobre todo políticos, con nuevas caras, tanto en el escenario del Campoamor, como en la presencia de los mismos en los pasillos y salones del Hotel de la Reconquista, pero sí que os comentaré que he tenido la ocasión de charlar, entre otras personas, con Yoshitsogu Ôigawa (en la foto, justo a mi izquierda) uno de los superintendentes de la policía japonesa que intervino en los primeros momentos de la tragedia de Fukushima y que recogió, acompañado de sus colegas, el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Obviamente la charla se produjo con la asistencia, en la traducción, de parte del personal de la Embajada de Japón, y de mi acompañante, la profesora de Historia del Arte Yayoi Kawamura, con quién tuve la suerte de contar también como ayuda para realizarle la entrevista que se ha publicado el viernes pasado en la revista TIEMPO.

El señor Yoshitsogu Ôigawa es, como todo militar japonés, correcto y marcial, pero en la breve charla me pareció una persona muy interesante y me pesó no saber algo de japonés (ya un poco complicado) para intercambiar con él mis impresiones sobre la entrevista que me había concedido.

Los militares-héroes posaban con todo el mundo que se lo solicitaba. En la recepción, mucha gente joven y de muy diversa procedencia.

El Príncipe Felipe, como siempre, amable, saludando a las señoras que le miraban (y admiraban) con simpatía.
La Princesa Letizia, espectacularmente bella en tonos cacao empolvado, se paró un buen rato, en el habitual recorrido que hacen los Príncipes por todo las dependencias del hotel donde se está celebrando el cocktail, a hablar con una periodista de la RTPA a la que primero, dió dos besos y después compartió con ella unos buenos minutos de animada e interesada charla.

¡Qué pena, no tengo más tiempo para seguir escribiendo! ¡Tendría tantas cosas que contaros...!
Pero, de verdad que estos días estoy realmente liada y sólo me asomo un momentito al blog para alimentarlo de breves post que espero os gusten.

No tengo más minutos de "tiempo", pero sí el TIEMPO de la revista para la que colaboro con gran orgullo y que Yoshitsogu recibió en su habitación con una bella carta de agradecimiento, escrita, por supuesto, en japonés.

Coral San Miguel Arcángel de Orkoien: 25 años de elegancia navarra

                                                                          
He tenido la suerte, como guía de Turismo del Principado que soy, de acompañar por la ciudad de Oviedo, el pasado domingo 16, a los componentes de la Coral de la Parroquia de San Miguel Arcángel, de la localidad navarra de Orkoien.

Resulta ser que la actividad de guía está siendo de lo más gratificante, aunque también tiene sus sufrimientos, creedme, pero el hecho de conocer gente tan educada, atenta a la explicación (no nos paramos en tres horas ni para tomar un café rápido), culta y profesional de lo suyo, compensa cualquier contratiempo, normal por otro lado, en las labores y los días.

El jefe del grupo, Daniel Rivas, me comentaba que el año pasado celebraron sus 25 años de existencia y que, paralelamente al grupo de cantores adultos, se había creado una Escolanía, cuyos pequeños componentes también formaban parte de la excursión que les había traído a Asturias a cantar ante la Santina de Covadonga.

                                                                          
La directora del Coro, Silvia Iribarren, organizó en un periquete a sus hombres y mujeres, de diversas edades, y allí, al lado de la Catedral de Oviedo, en la escalinata que está ante el Jardín de los Reyes asturianos, me dedicaron con cariño la habanera "A tu lado", interpretada con una exquisitez propia de quiénes dominan la sensibilidad artística del canto.

Hacía sol, y los paseantes ovetenses, tan habituados a la cultura y a la música, aplaudieron agradecidos la demostración de afecto que este grupo de personas tuvieron, no sólo con esta humilde bloguera, sino también con los avezados carbayones que tomaban su vermouth por la zona y con los pétreos reyes asturianos, que asistían, impertérritos, pero encantados, al regalo musical que les dejó ese estupendo coro navarro.