sábado, 1 de octubre de 2011

La nueva obra de Luis Repiso: lágrimas de colores y esperanza

                                                                                      
Estupendo pintor, buena persona y además, pucelano, como yo, el artista Luis Repiso (Valladolid 1957) me invita a ver su nueva exposición: "Ven, ya verás, es totalmente nuevo, nada que ver con lo anterior" me decía por teléfono.

Me acerqué hasta la Galería de Arte Murillo y allí estaba el cariñoso pintor, rodeado de su familia: su mujer Pilar y sus hijas Rebeca y Soraya que correteaban con otros niños.

Entre los primeros en llegar, admirando su obra, sus alumnos Clara García, Reyes FernándezAlberto Becerra, Delfina Cuesta, Cristina Bardial, Elena Mañana y Pilar Allande y el ex alumno José María García.

                                                                    
Más tarde se sumarían Elena Presa y la más veterana, a sus noventa años, la que fuera maestra de Cultura General, Elisa Rodríguez.

                                                                             
Mirando alrededor ya me pude percatar inmediatamente que algo había pasado en la vida de Luis Repiso.


                                                                            
Aunque un principio me dió la versión oficial: "Esto se viene gestando desde hace ocho años,... estaba un poco agotado de mi etapa,... he estado investigando todo este tiempo,... he tirado a la basura cosas que ya no me servían,... me siento artista y también, interiormente artesano..., las niñas también influyen..." luego ya, en una conversación más tranquila y sincera me explicó cual había sido realmente el detonante de este cambio tan espectacular en su obra, un sorprendente paso del mundo realista, a la geometría abstracta con toques figurativos.

                                                                              
Sin duda, para los que amamos al Arte y solemos ir a exposiciones de pintura, a veces nos preguntamos porqué algunos intentan la aventura del geometrismo sin tener un poso, una trayectoria, una sabiduría, a fin de cuentas como la que sabemos maneja y exuda en su obra Luis Repiso, con más de treinta años dedicado a la esto.

Un exquisito dominio de la línea y el color que encierra la vibración del alma, aprisionada entre el dolor y la esperanza, podría ser el resumen de lo que se plasma en su nueva obra y que nuestros ojos admirarán en sus cuadros.

                                                                           
¿Era quizás por la necesidad de una disciplina artística y pictórica, por lo que Repiso seleccionó la geometría, para dominar las terribles cabalgadas que producen en la mente las noches de insomnio y soledad, fruto de la espera por la vida?



                                                             
Luis, con una tierna mezcla de lágrimas en sus ojos y un suave aroma en sus manos de colonia infantil, me reveló el argumento de las obras allí colgadas, relacionado con un terrible proceso de enfermedad y angustioso ingreso hospitalario, que pertenece a su mundo privado y familiar y que no pienso reproducir aquí sin su consentimiento, pero que le agradezco haya compartido conmigo. 

Tubos fluorescentes, azulejos, hormigón, olores hospitalarios, soledad, angustia...todo queda reflejado en la obra de Repiso, embellecidos los dramas por la selecta paleta de colores que emplea con precisión y experiencia y que recoge, silencioso y magistral, sus latidos de esperanza.

                                                                          
La acogedora (y siempre calurosa) Sala Murillo, que precisa de la instalación de aire acondicionado urgentemente, aunque parece ser que la comunidad de vecinos no lo permite, se fue llenando de amigos, marchantes y admiradores de la obra de Repiso, siendo recibidos por la anfitriona Teresa del Cano, ayudada por su socia Ana de Paz.

Entre otros: el encantador Luis Hernando (Vértice) y los coleccionistas José Luis Peña, que volvió de Madrid anticipadamente para asistir a la inauguración de la muestra, acompañado de su esposa Rosa Prieto.

                                                                                  
La contemplación de la exposición, imprescindible para adentrarnos en el otoño con buenas vibraciones cromáticas, permanecerá colgada hasta el 18 de octubre. http://www.galeriamurillo.com/

Alberto González, secretario de FADE, un tipo sensato, a pesar de los tiempos

                                                                                
Conozco a Alberto González, secretario general de la Federación Asturiana de Empresarios, desde hace tiempo. Siempre tan correcto, en su papel, y tan concreto en sus afirmaciones de carácter económico y empresarial.

Hace unos días, inauguró con su charla "El futuro de la Asturias económica", la que será la segunda temporada del ciclo de conferencias de personajes que tienen algo que decir y aportar a nuestra Asturias. Este foro se denomina Asturias 2030, refiriéndose al amplio margen (depende cómo se mire) que hay desde este 2011 hasta esa fecha.
Los encuentros se ubican en el ovetense hotel Regente, que pertenece a la cadena familiar Cívitas Hoteles, cuyo vicepresidente ejecutivo es Alberto Martínez Villa que ejerció de anfitrión.

                                                                             
Alberto González estuvo presentado por Luis González Revert, presidente de la Asociación Asturiana de Empresa Familiar, fundador del Grupo Temper y psicólogo.

                                                                                 
Como conductora del acto, la periodista Ana García, el 50% de CADE Comunicación que es la empresa que lleva los contactos con la prensa de este foro cultural.

                                                                                     
El pequeño salón, al lado de la recepción del hotel, está correctamente habilitado, con la excepción de que, al cabo de un cierto tiempo, entre que el número de personas que allí nos dimos cita y que la iluminación es generosa y cálida, se hace necesario refrescar un poco el ambiente y, al menos, abrir una ventana para también refrigerar las mentes de los que esa tarde-noche confirmábamos los datos y las espeluznantes expectativas econmómicas que nos esperan, no sólo a nivel mundial y nacional, sino también (bien lo sabemos) en el ámbito regional.

Alberto Martínez introdujo el tema de la charla manifestando que: "no saber dónde vamos a colocarnos en el futuro va a significar quedarse totalmente descolocados".

Tras sus breves palabras, Luis G. Revert comenzó su casi teatral intervención (se ve que es un psicólogo acostumbrado a las exposiciones al público, pues domina la escena) glosando al conferenciante y expresando sus temores sobre la planificación económica de Asturias y la posible realidad de que "algunas multinacionales se van a ir y otras, no van a llegar" para concluir barriendo para casa: "El futuro está en la empresa familiar".
De González dijo que era un "tipo muy sensato" y que "uno de sus grandes méritos había sido el haber formado parte del equipo negociador en la ronda de conversaciones en la denominada concertación social".

Ya en el atril, el secretario general de FADE, como buen economista, ordenó en enunciados su intervención, clasificando las reflexiones que comenzaron con una, de lógica aplastante: "Asturias, en 2030 será lo que que los asturianos queramos que sea".
De ahí invitó a practicar la golbalización, palabra tan frecuente y tan poco utilizada en el día a día de los asturianos que, según su exposición, no tomamos interés por emprender comercialmente hasta el siglo XIX.
 
                                                                                    
Lamentó nuestro escaso posicionamiento en los negocios, tanto a nivel nacional como internacional, nuestro localismo en todos los ámbitos ecomónicos y culturales, y dió cifras: Según previsiones del SADEI, la población caerá, en los próximos 25 años, un 5% y actualmente señaló en un 44% la tasa de ocupación en el Principado.

Tras estos certeros y realistas "tirones de orejas", González consoló: "Asturias tiene mimbres para un futuro mejor, es un pueblo luchador e imaginativo, pero debe ser más agresivo en las ventas" y deseó que su hijo pueda elegir seguir viviendo en Asturias cuando sea mayor.

                                                                                  
En su resumen, y tras abrir su corazón empresarial con afirmaciones como la petición de divorcio entre la política real y los políticos profesionales y otros sugerentes deseos para el futuro, incidió, una vez más, en que se debe practicar la globalización y la formación y clamó por la agilización en los trámites para la constitución de empresas. Al final apostó claramente por las personas.

Entre los asistentes, acompañando a su presidente, la directora de la Asociación Empresa Familiar Julia López; Julio Fernández, presidente del Club Asturiano de la Calidad; el laboralista José Luis Bigoles, el presidente de Hostelería de Asturias José Luis Almeida; el director general de Vaciero, Francisco Vaciero; el delegado territorial de AENOR en Asturias Juan Lucas García; el veterano publicista Luis Serrador; la técnico de la S.R.T. Cristina Álvarez y algunos representantes de la Asociación Ópera de Oviedo como Javier Gómez Tuñón, entre otros.

                                                                            
En el posterior debate, algunas propuestas, como las del graduado social Bigoles que defendió el despido libre y la contención del gasto, o el temor de Vaciero: "porque estamos en pleno tsunami" preguntándose por la Asturias en el próximo 2012, o en el 2013.

Alberto González vaticinó lo que todos nos barruntamos: "Lo que va a venir es preocupante" y pinceló una reconversión en el sector comercial ya que en la actualidad existen 13 centros comerciales en Asturias.

En cuanto a las cifras de parados, despejó "el quién es quién": "Cinco mil cuatrocientas personas figuran como parados, pero son prejubilados" y finalizó anunciando que "en los próximos seis u ocho meses, la situación va a empeorar bastante".    

Todo ello con su habitual media sonrisa, alternada con su dulce rostro serio con el que nos recordó, punto por punto, todo lo que no hemos hecho bien en Asturias, lo que está pasando y, lo peor de todo, lo que aún está por venir.
                                  
Yo le preguntaba a la persona que estaba a mi lado que dónde situaría a Alberto en el futuro y ella me respondía que siempre le había parecido un hombre muy prudente y muy honesto.
Personalmente, a Alberto, aparte de reconocerle como parte de este palpitante presente, le vislumbro también como una pieza en el engranaje económico del futuro. Otra cosa sería decepcionante.
Aún no sé muy bien de qué, pero... ¿Quién sabe realmente qué será de nosotros en los próximos años?   

martes, 27 de septiembre de 2011

Estimada Cayetana de Alba: que sea usted siempre muy feliz

                                                                                
Conocía a Cayetana de Alba en junio de 2006 cuando vino a amadrinar el segundo Certámen Internacional de los Cuarentunos (tunos de cuarenta años...y más!).

Aunque mantuve con ella una breve charla, durante algunos minutos, ya pude percibir, con ese radar que tenemos las personas (alguno con mayor sensibilidad que el de otras) que Cayetana de Alba era quién era y encandilaba de esa manera a quienes la conocían,  porque por sus venas, piel, tejidos, huesos, educación, trayectoria, vida y mundo, fluyeron y fluyen una serie de características heredadas (las más) y adquiridas, que hacen que quién la trate, capte inmediatamente que se trata de un ser exquisito.

Ahora, a sus 85 años, se va a casar por tercera vez. En esta ocasión, con un señor al que lleva 25 años.
Como este no es un foro para comentar las noticias de este tipo, simplemente me apetecía mostraros una de las fotos que nos hicieron junto a ella, al entonces Vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Oviedo, Santos González y a servidora, ese sábado 3 de junio, cuando yo ejercía de cronista para LVA en mi sección La Lupa.

Cayetana ya había visitado Oviedo hace décadas, también siendo protagonista de las rondas de la prestigiosa Tuna ovetense.
En esos días de 2006 eran de nuevo ellos, los tunos, pero algo más veteranos, presididos por el "sin par" Ángel González, quienes le rendían los honores, en esta ocasión en torno a Valdés Salas y en el propio Paraninfo que ella conocía, en el que, mezclados con los fieltros, las cintas de los vetustos ropajes, bandurrias, guitarras, panderetas y voces generosas, algunas señoras furibundas se peleaban con la prensa por obtener la mejor de las instantáneas de la Duquesa.

También recuerdo el contraste de las tradicionales coplas de la tuna con los gritos republicanos que proferían algunos de los presentes en la Plaza del Ayuntamiento, donde fue recibida por el entonces concejal Óscar Cuetos.

Hoy, cinco años después, tal y cómo está el entorno mediático de la Duquesa de Alba con motivo de su boda, esa sencilla ceremonia del 2006, llena de cariño sincero, sería impensable.

Como he tenido el honor y el placer de sentarme a su lado un ratito y poder disfrutar de su extremada educación y simpatía, quiero compartir con vosotros este estimado recuerdo de quién es, sin duda, una de las mujeres más fascinantes que he tratado en mi vida profesional.