jueves, 29 de diciembre de 2011

6º Premios de Accesibilidad ASPAYM: Por tí, por mí, por todos nuestros compañeros!

Con esa frase, expresada generalmente en los recreos de la infancia, pronunciada ya con voz estertórea, con el agravante de la fatiga que produce el llegar galopando a la pared del patio del colegio para, al tocarla con la mano, salvar "simbólicamente" a todos los compañeros "presos", bautizaba Javier Rubio Melgar, presidente de ASPAYM esta 6ª edición de la entrega de los Premios de Accesibilidad Principado de Asturias que se entregan desde la asociación que dirige.

Este fue, pues, el lema de este año.

La ceremonia tuvo lugar en uno de los salones del tercer piso del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, el más accesible (aunque todos lo son) y en el que nos damos cita desde hace algunos de los seis años en los que se celebran estos premios.

                                                                            
Este año los premiados serían, en la categoría A: Premio a la Accesibilidad urbanística y arquitectónica, el Aeropuerto de Asturias-AENA, por el proyecto "AENA, hacia la accesibilidad universal en el aeropuerto de Asturias" y si bien en un principio estaba previsto que acudiera a recoger el galardón el presidente de AENA-Aeropuertos, Juan Ignacio Lema Devesa, finalmente fue el director del mismo, el simpático Carlos San Martín.
El premio de la categoría B a la Accesibilidad en Medios de Transporte, fue para el proyecto "¿Taxi accesible? Taxi Accesible en Mieres", siendo el presidente de Taxi Mieres, José Luis Álvarez González, quién representó a la empresa, acompañado de alguno de sus veintiún compañeros de la Sociedad Cooperativa a la que pertenecen (muy aplaudidos todos ellos) y que funcionan como tal desde el mes de marzo de este finalizado 2011.
En la categoría C: Premio de Accesibilidad en las Tecnologías de la Información y Comunicación, se reconoció a la Fundación CTIC-Centro Tecnológico, representada en la entrega por el presidente de dicha fundación, Roberto Paraja, también arropado por sus compañeros de trabajo.
Dentro de la Categoría D: Premio de Accesibilidad en el Diseño, se premió la original idea de dos jóvenes ingenieros técnicos industriales, Susana Pascual Madrigal y Antonio José Parra García, el proyecto "L3VER, ¡un triciclo diferente!".
También, dentro de esta categoría, se entregó una Mención Honorífica a la candidatura presentada por APADA Asturias "Sensibilización hacia la deficiencia, a través del cuento" recogiendo la mención, la presidenta de APADA-Asturias Teresa Pastor Sánchez.
En la mesa presidencial, además del presidente de ASPAYM Asturias, Javier Rubio, y el representante de la entidad patrocinadora, José Vega, director de la Obra Social y Cultural de Cajastur, se encontraban la ya veterana en estas lides, la concejala de Servicios Sociales, Belén Fernández Acevedo y por parte del Gobierno del Principado de Asturias, dos consejeras que se estrenaban en esta entrega de premios: la de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, María Isabel Marqués García, y la de Bienestar Social e Igualdad, Paloma Menéndez Prado.
El acto, totalmente accesible a todo tipo de discapacidad, contó con las intérpretes de signos de FESOPRAS y la entidad FIAPAS-APADA Asturias a través del increíble Servicio de Apoyo a la Accesibilidad, que captó el interés de la responsable de Prensa de la Fundación Príncipe de Asturias, Nuria Ramos, presente en la sala para tomar nota de los aspectos que facilitan la acesibilidad con los que cuentan estas asociaciones y así poder trasladárselos a la dirección de la Fundación y así poder valorar su incorporación en el entorno de todo lo que supone la entrega de los Premios Príncipe de Asturias: ceremonia, actos previos, etc...
Entre el público también se encontraban la anterior presidenta de ASPAYM, Maqui Alonso y su marido, Miguel; el vocal de la asociación, José Luis Fernández Rubio (entre otros miembros de la misma), la procuradora general María Antonia Fernández Felgueroso con su adjunto e inseparable Noel Zapico, la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, el decano-presidente del Colegio de Arquitectos de Oviedo, Alfonso Toribio, el vicerrector de Estudiantes Luis Rodríguez, el director de Servicios Universitarios Eduardo Rodríguez, la directora de FSC Inserta de la Fundación ONCE, Carmen Montes, diversos alcaldes, miembros del jurado, el escultor Kiko Urrusti, autor de la escultura de hierro, galardón que se les entregaba a todos los premiados junto con el pin de oro y el diploma acreditativo y también, entre otros, los compañeros del presidente de la Sociedad Cooperativa Astur de los taxis adaptados y premiados de Mieres: Samuel Gutiérrez, Alberto Lobato, Sixto Santamaría, José Rivas y José Fidel Castaño.

Os ofrezco abajo, dos de las fotos del público, hechas por el fotógrafo oficial del evento, Andoni Suso.

                                              
                                                                             
En la foto: Ya en el pincheo posterior,  Maqui Alonso, José Luis F. Rubio, miembros de la directiva y otros asociados de ASPAYM con sus familiares.
 

Bajo este texto, el vicerrector de Estudiantes con el director de Servicios Universitarios y Carmen Montes.


En la imagen inferior, los taxistas compañeros de José Luis Álvarez, el presidente de ASPAYM, Javier Rubio y servidora.


Tras la entrega, un acto absolutamente familiar y distendido, que en esta edición se vió animado por la presencia e intervención de dos caras nuevas: las de las consejeras del Gobierno del Principado de Asturias, se nos ofreció un aperitivo "de acorde con los tiempos de crisis" en el que intercambiamos impresiones y esperanzas de cara, no sólo a las inminentes Navidades, sino también al próximo 2012 que espero seguir compartiendo con ASPAYM.

En la organización de todo el evento, Elvira Pérez  ALGAMA (abajo, en la foto, junto a mí) ayudada por Verónica Alonso Franco

                                                                              
Como siempre, todo salió redondo. 

Enhorabuena a los premiados y a ASPAYM, por seguir tocando pared y gritar:
¡Por tí, por mí y por todos nuestros compañeros!                                                                        
                                                                             

                                                                               
                                                                             
                                                                            
                                                                     

domingo, 25 de diciembre de 2011

ASEM: Mujeres empresarias, incuestionables correas de transmisión

"Donde entre una mujer, la empresa va adelante" me afirmaba desde su experiencia como empresaria, más de 40 años en Venezuela, la asturiana Chari Amieva, sentada a mi izquierda en la mesa presidencial de la cena que ASEM (Asociación Empresa Mujer) organizó con motivo de las Fiestas Navideñas.
Chari regresó hace diez años a Asturias, con su marido y alguna de sus hijos, como  la espectacular Rosario Fuentes, y actualmente gerentan la concurridísima franquicia que Chocolates Valor tiene en los bajos de una de las torres de la Avenida Fundación Príncipe de Asturias, más conocida en Oviedo como la "Losa de Renfe".

ASEM, la asociación de mujeres empresarias a la que pertenezco, fue creada por la fallecida Kike Gómez Haces, siempre muy presente en todo acto empresarial y cuya presidencia actual la ostenta la sólida María Antonia Álvarez que me parece una chica "fetén" por su mesura y aplomo personal y profesional que espero nos sirvan de apoyo a las mujeres que nos acogemos bajo este paraguas asociativo, para salir adelante en esta cruel crisis que nos está azotando a todos.

En la foto, con María Antonia (Toñi) que lleva un blusón verde y Carmen Rodríguez.

                                                                                 
Con ellas y con más empresarias asociadas y directivas como la hermana de Kike, Charo Gómez Haces, vicepresidenta; la abogada Susana Fernández Iglesias, la también fundadora de ASEM Carmen Rodríguez, Ana Asenjo, Begoña Urones, Natalia Vázquez, Elena y Guadalupe Cuevas, compartí mesa y mantel y con otras cuarenta empresarias más, atendidas estupendamente en el Restaurante La Costana, cuyos propietarios, Maite Fernández (en la mesa con nosotros) y su marido, se desvivían porque todo saliera fenomenal y quedáramos encantadas con la comida y el servicio, algo que, efectivamente, así fue.



Como es de rigor, antes de la cena, la intervención "formal" de la presidenta, que nos habló de pie, muy a la americana, repartiéndose por entre las mesas, y en cuyas frases entremezcló los buenos deseos con los datos de la actualidad empresarial de las mujeres autónomas en el R..E.T.A. (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) aquí en España (un 70%), los descensos en la facturación (un 25%) y los agradecimientos: "a las personas que actúan como correa de transmisión", también, en una concesión a la ternura, reconoció, entre todas las empresarias que allí estábamos, a Natalia Vázquez, por haber salido adelante tras haber sufrido un complicadísimo accidente; a Charito, de Valor, por sus cincuenta años de matrimonio, a lo que ella remató con el clásico dicho: "casada, y bien casada"; a la abogada Susana F. Iglesias, por su libro premiado en Florencia: "La franquicia, tratado práctico y jurídico" escrito al alimón con el ingeniero y topógrafo Gonzalo Burgos, y a otra de las asociadas, Nuria, "por ir a por su tercer hijo en estos tiempos que corren".


                                                                                    
Tras las palabras de la presidenta de A.S.E.M. que habían sido precedidas por un prolongado aperitivo con cava rosa, disfrutamos de una suculenta y casera cena- inolvidable el repollo relleno de corzo acompañado de una salsa de una calabaza de Tiñana que pesaba 21 kilos- entre otras viandas ricas-ricas.




                                                                              
Y a los postres, el archiconocido juego de "la amiga invisible" ya que era una condición "sine qua non" acudir a la cena con un obsequio adquirido por cada una de nosotras y digno de cualquiera de las asociadas.

 Así, a mí me tocó el regalo que había comprado Mari Ángeles F. del Corro: un juego de pendientes y colgante en plata, muy discreto, y mi regalo, un joyero de espejos, fue para la directora del Hotel Vetusta en Oviedo, Marta Bravo.


Entre las asistentes, y perdón si me "como" algún nombre, pero no me los sé todos, ni mucho menos, mujeres-hormiga, cada una con su historia, valerosas, discretas, alegres, preocupadas y entregadas diariamente a esa tarea llamada "conciliación" de sus cotidianeidades familiares y a sus respectivos empeño-empresas: hoteleras, hosteleras, sector del taller, diseñadoras, etc, etc..y  las ya mencionadas y además, la diseñadora Camelia Ríos, la psicóloga Nieves F. Tresguerres, las Bertas, madre e hija (Casa Arturo), Choni Arnaldo, la periodista y escritora Carmen Casal, Bárbara Monteserín, entre otras muchas, y ejerciendo de fotógrafa, la simpática Gloria Solar, miembro de la directiva de A.S.E.M.

                                                                             
A la salida, una solitaria y gélida noche de un lunes diciembre, previa a la entrada oficial del invierno pero ya con predominante ambiente navideño.

Mi coche, helado; mi ánimo, algo más templado por el calor entusiástico que desprenden las empresarias con las que compartí esa velada.
                                                                              

viernes, 23 de diciembre de 2011

Días de almuerzos, cenas y buenos deseos

                                                                               
Son éstos unas jornadas en las que se amontonan encuentros, emociones, calorías y gastos. Es Navidad.
A pesar de la crisis, los colectivos, amistades y familias nos empeñamos en seguir reuniéndonos sobre una mesa, un mantel, unos cubiertos y unas viandas para compartir y celebrar, a fin de cuentas, le hecho de encontrarnos con personas que, en teoría, comparten en ese momento, lazos laborales, de intereses, amigables, o familiares.

Son circustancias que nos unen, a veces forzadas, otras, voluntarias, y para las que, en estos días anormales, les hacemos un hueco entre lo habitual de cada jornada.

A mí, en concreto, siempre me ha chirriado el término "cena de empresa". El término y, en algunos casos, el hecho propio de la celebración.
No ha sido el caso de mi primer almuerzo celebrado con mis colegas de A.P.I.T. (Asociación Profesional de Informadores Turísticos de Asturias) a la que pertenezco como guía de Turismo del Principado de Asturias que soy.

Su presidente, David Estévez, nos había convocado con anterioridad y aunque en un principio dije que sí, sin cortapisas, luego, un compromiso familiar me comprimió un tanto la cita, que pienso cumplí con holgura, dado el tiempo con el que contaba.
Finalmente pude acercarme hasta Casa Gelo, en el centro Oviedo, antigua cafetería Gala, donde compartí con mis colegas una pantagruélica comida casera y numerosos comentarios e interesantes novedades sobre el tema que nos atañe a todos y a todas.

Por cierto, de todos los socios que somos de A.P.I.T. conseguimos reunirnos los y las guías: David Estévez, ya mencionado, su mujer, la también guía Noelia López; Liliana Ausín, que vino sólo para brindar, ya que esa tarde tenía otros compromisos familiares; Begoña López Robledo, José García Rodríguez-Maribona, Enrique Escandón, Arlé Corte, Hugo Bande, Virginia Álvarez, la socia de David Estévez, Fátima Álvarez, Beatriz García, Celia Varela, ahora entregada a su nuevo negocio hostelero, y mi compañera de promoción, Gloria Lana.

                                                                                 
Ha estado bien. Un encuentro agradable y útil para ir conociendo de una manera más reposada a los que son mis compañeros "de viaje", en otra de mis facetas laborales.

                                                                               

                                                                               
                                                                               

domingo, 18 de diciembre de 2011

Se inaugura oficialmente el Palacio de Congresos "Ciudad de Oviedo" y el Hotel Ayre Oviedo


Con el siempre elegante saludo de una música clásica interpretada por un quinteto de cuerda, una copa de MUMM y una bandeja de bombones, se iniciaba la recepción oficial a los invitados e invitadas a la inauguración del Hotel Ayre Oviedo que pertenece a la ibicenca cadena hotelera Ayre, propiedad, al 50% de la familia Matutes-Prats y El Corte Inglés, encargados también de su decoración.

Ayre, que también posee en Oviedo el veterano Hotel Ramiro I y el Hotel Alfonso II en el Naranco, ha elegido el emplazamiento de su nuevo hotel en Oviedo en el complejo diseñado por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava. El hotel ya llevaba funcionando varios meses, pero el pasado jueves se inauguró oficialmente.

Este hotel, como el resto de la cadena, se enmarcan en el holding Fiesta Hotel Group cuya dirección general ostenta el hijo del político Abel Matutes: Abel Matutes Prats, siendo el director general de la cadena, Juan Serra.

El Hotel Ayre Oviedo está dentro de este complejo arquitectónico en régimen de alquiler a la Sociedad Jovellanos XXI, y son sus "vecinos" el edificio en U que alberga algunas de las consejerías del Principado de Asturias, y el Centro Comercial Modoo, además de un inmenso párking de tres pisos, situado en los niveles inferiores.

El precioso hall del hotel iba acogiendo la llegada de los invitados, unos setecientos, a las instalaciones del mismo, y se nos invitaba a subir a la parte del estiloso bar para continuar con los reencuentros.

Petición de vestido de cocktail para las señoras y, obviamente, corbata para los caballeros, según la indicación de la empresa organizadora, Platea Comunicación, comandada por Julián Moreno, a quién apoyaban en la logística (impecables azafatas, siempre en forma) Javier Díaz y su mujer Patricia Olalla, desde su agencia Evento

Entre los asistentes institucionales, por parte del Gobierno del Principado, la directora general de Turismo, Ana García Pando y por el Ayuntamiento de Oviedo los concejales del equipo de Gobierno, Alberto Mortera José Ramón Pando y el socialista Alfredo Carreño, entre otros pocos. 

En todos los corrillos en los que estuve, se coincidía en la extrañeza de que no hubieran podido acudir los máximos representantes políticos de la región: el presidente autonómico, Francisco Álvarez-Cascos y el alcalde de la ciudad, Gabino de Lorenzo.

Quienes de ninguna manera podían faltar eran los componentes del staff de El Corte Inglés, empezando por su director general Ángel Moreno y el director de la Agencia de Viajes, Álvaro Entrialgo que ejercería de presentador del acto formal, previo al espectáculo flamenco que se nos ofreció dentro de esta inauguración, inolvidable para la ciudad de Oviedo.

Y como anfitriones, los representantes de la Sociedad Jovellanos XXI, su presidente, Jacobo Cosmen y su director, José Luis Marrón Jaquete.
Acompañando a Jacobo, su esposa Inés, sus padres Pepe (copropietario de Jovellanos XXI junto con Alberto Lago, también presente ) y María Victoria y alguno de sus hermanos, como María y su marido Pablo Junceda, director del Banco Herrero en Asturias.


Otros de los invitados, sobre el texto: el coronel de la Guardia Civil en Asturias, José María Feliz Cadenas, su esposa y el fiscal general Gerardo Herrero con su mujer, Esperanza Pereda.

También entre los muchos asistentes:  la cronista de la ciudad, Carmen Ruiz-Tilve, Fernando Fuentes, ex propietario de Fábrica de loza San Claudio; Federico Álvarez (La Mallorquina); hosteleros como los estupendos Loya: Miguel y su hijo Javier; gran parte de los directores de hoteles de Oviedo (al menos a los que saludé), comenzando por el anfitrión, Ángel Zubizarreta (Ayre Oviedo), Ramón Braña (Hotel de la Reconquista), Fernando Sánchez (Hotel Las Caldas Villa Termal) acompañado por Sandra Camino (Márketing y Comunicación) y Alberto Martínez (Hotel Regente), la directora del Auditorio Príncipe Felipe, Ángeles Solís, o el artista Manuel G. Linares.

Tras los saludos y la música, paso al Palacio de Congresos por el exterior del edificio. Allí, sus más de 2.000 butacas aguardaban, no sólo a quiénes habíamos sido invitados, sino también la actuación de la bailaora Cecilia Gómez.

Previo al espectáculo, las intervenciones. En primer lugar, la de Jacobo Cosmen, seguido de Juan Serra Mari que se declaró "enamorado de esta empresa" y exhortó a "hacer a la gente que nos visita, nuestros apóstoles".
Tras Cosmen y Serra, las palabras de Alberto Mortera, cerrando el acto Ana Pando, directora de Turismo, que habló de "estar asistiendo a la presentación de un sueño" y avanzó su compromiso, "desde el sector y la Administración Pública, para que este sueño se haga realidad".

                                                                          
Finalizado el acto de presentación, el arte flamenco en el escenario del Palacio de Congresos.
"Bailaora" era la sorpresa que se nos ofrecería por parte de la organización y protagonizada por la gaditana Cecilia Gómez.
Gómez, conocida sobre todo, por su historia de amor con el torero Francisco Rivera Ordóñez, bailó técnica y fría al principio, al final, más suelta y atemperada pero, a pesar de su técnica depuradísima (¡cómo mueve las manos y el resto del cuerpo!), según la opinión del exigente público ovetense, aunque gustó, no consiguió transmitir ese sentimiento que se destila en los espectáculos de esta categoría artística.
No sólo es mi opinión, sino también la de alguna experta en danza con la que pude contrastar mi parecer.

¿Quizás le incomodaría, como a la gran mayoría de los allí presentes, la inadecuada acústica que rebotaba como una gran ola (no olvidemos que es un palacio de congresos, no un auditorio) y el persistente olorcillo a comida que se colaba por toda la sala?

Sí lo hizo su bailarín Adrián Santana, que se entregó hasta el límite, y sus excelentes músicos: Israel Cerreduela y Aquilino Jiménez (guitarras); Antonio Losada al cajón, Thomas Potirón (violín) y la voz rasgada de Esaú Quirós.

                                                                           
Tras la estupenda actuación, al grandioso hall del Palacio de Congresos, en el que se había desplegado un fastuoso cátering, muy al estilo de las lujosas fiestas ibicencas, por parte de Paladea&Co, con el prestigioso Ramón Freixa como asesor gastronómico y presente en los fogones. (En la foto de abajo, Freixa con Julián Moreno)


Otro despliegue de lujo y suntuosidad en sabores, olores, texturas y colores: gastronomía y bebidas en excelente unión: barras para mojitos y demás, nitrococina en directo y suculencias ofrecidas contínuamente por amabilísimos camareros y camareras, como: montaditos de foie, croquetas frx, jamón y lomo ibérico, bocados crujientes de manzana confitada con morcilla asturiana, etc, etc... y en sendas e inmensas mesas: quesos asturianos, cazuelitas de verdinas de Llanes con centollo y fabes de Luarca con jabalí de los montes de Cangas del Narcea, arroz con setas y pulpo de pedrero... una lujuria de sabores de los cuales no probé ni la décima parte, enfrascada en charlas y saludos como estuve.


                                                                                 
Los preparativos, seguidos muy de cerca, según me consta, por el director general de Ayer Hoteles, Juan Serra y Julián Moreno (Platea Comunicación) dieron paso a esta sorprendente fiesta en la que no dejaron de sorprendernos no sólo con la extensísima variedad de sabores, sino también con la música con la que se nos amenizó la velada: ópera en directo (un guiño, sin duda, a la ciudad de Oviedo y a sus 64 temporadas de ópera) a cargo de las estupendas voces de Víctor Garzón, Ana María Hidalgo y Amaia Larrayoz; la Patrulla Dixie que interpretó un divertido jazz dixieland y el DJ Carlos Presno que cerró la noche.

Sin duda una inauguración en la que, el grupo Fiesta Hotel Groups y por ende, Ayre Hoteles, quisieron demostrar a la ciudad de Oviedo y a todos los asistentes, llegados de toda Asturias, que apuesta por su hotel, por el Palacio de Congresos Ciudad de Oviedo, y por la capital del Principado, sede como es y será de numerosos congresos que acogeremos en las impresionantes dotaciones preparadas para ello.

En las imágenes: Juan Serra y Abel Matutes Prats, y mi amiga, la personal shopper Guadalupe Cuevas http://www.fashionassistance.net/  que acudió acompañada por su marido Fernando R. Valledor, y yo.

Por cierto, podéis leer también la crónica de esta fiesta en el Hola! a través de un enlace que Guadalupe ha añadido en su famosísimo blog de moda:



                                                                            





martes, 13 de diciembre de 2011

Isabel Preysler inaugura la nueva tienda de Porcelanosa en Asturias

                                                        
Fotografía cedida por Nacho Gamazo, fotógrafo oficial del evento

Calle Dinamarca s/n del Polígono del Espíritu Santo, a medio camino entre Colloto y Oviedo. Viernes 9. Convocatoria a las 20.00. "Porcelanosa tiene el placer de invitarle a la inauguración de sus nuevas insalaciones en Oviedo". Así rezaba el tarjetón. De primeras, nada excepcional si no llega a ser porque la imagen de la firma de cerámicas para sanitarios, cocinas, etc, Isabel Preysler, iba a estar presente, acompañada, en un principio, de sus hijas Tamara Falcó y Ana Boyer. La sorpresa sería la presencia, también, de Julio José Iglesias.




Entre elegantes bañeras y muebles de cocina me encuentro, grabando una entradilla para el programa de fin de semana, al reportero de Vuélveme Loca (Tele5), Luis G. Temprano.

En la espera, el arquitecto Emilio Llano, acompañado de sus hijos Javier y Felipe. Encantador, como siempre, me cuenta algunos detalles de la obra que le fue encargada por la empresa, presidida por el exquisito Manuel Colonques, que acudió con su hija María. Ambos posaron educadamente para mi cámara.



Una finca de 4.000 metros cuadrados, de los cuales están construidos 1.753 y en ellos 1.355 son de exposición, el resto para almacenes, oficinas, etc.
La espectacular fachada, en un blanco aire, es una pieza de cerámica especial (obviamente de Porcelanosa) y de cristal, montada con un sofisticado sistema que utiliza una cámara de aire que la separa del muro de la nave.



                                                                                  
Un descubrimiento interesante: el cátering, atendido por dieciséis camareros y sus ayudantes, "Ysamar" es de León. Al igual que la empresa de Trobajo del Camino que contrató a nuestro excelente profesional ovetense, Nacho Gamazo, para realizar las fotos del evento, que no las exclusivas de Porcelanosa, que las realizaba otro maduro fotógrafo, escalerilla en mano para inmortalizar "comme il faut" el paseo de Preysler y su familia por las instalaciones de la empresa y el posterior brindis en una salita para V.I.P.S.

No fueron leoneses los productos que se ofrecieron al público, en los que sí se mezclaron ingredientes de la gastronomía asturiana y que ignoro si la famosa familia invitada, probó.

Poco a poco comienzo a ver caras conocidas como a Javier Díaz y a su mujer Patricia Olalla (Agencia Evento), a las siempre estupendas Carmen Carril, su hermana Charo y la hija de Carmen, Marta Arenas; también entre otros conocidos, Cristina García, directora de la Escuela de Diseño EPYCO, el escritor Ovidio Parades y su marido Íñigo Dorronsoro, y gente "de la zona", como Blanca Álvarez, la esposa de José Castro (Friobás Basilio) con impresionante nave en el polígono Espíritu Santo y que acudió con su habitual e inmejorable compañera: su madre Julia Fernández



                                                                              
Blanca "jugaba en casa"  pues la gran mayoría del público (me dieron datos de entre 700 a 900 invitados, cuando yo pienso que no deberíamos ser más de 400) pertenecía al propio polígono, aparte de diversos arquitectos técnicos, decoradores, distribuidores y otro tipo de profesionales vinculados a este mundo.



Cuando ya el ambiente estaba bastante animado de público que aguardaba, dos Mercedes llegan a la explanada de la entrada a la nave.

                                                                              
Procedentes de Ranón, desembarcaban del avión privado de Enrique Iglesias, el variado clan Preysler-Iglesias-Falcó-Boyer.
Enrique había "prestado" el avión a su madre y hermanos para viajar cómodamente hasta Asturias, ya que él había llegado de EEUU y estaba en Madrid esa noche y sólo por 48 horas, para recoger un premio en la fiesta de los 40 Principales.

Antes de entrar, un posado en la puerta, con Sonia Soriano, hija de uno de los fundadores de Porcelanosa, José Soriano, y con su marido, Juan Casterá que pertenece a la Junta Directiva de la firma.


                                                                          
Con una organización propia de profesionales de los eventos americanos, dosificando las euforias, entraron primero y con una cierta distancia, Julio José y Tamara, que desataron la emoción de los invitados que aguardaban y tras el consiguiente posado en el photocall, la tímida Ana  y su madre, Isabel Preysler.

De allí, en "olor de multitudes", al posado familiar ante el árbol de Navidad.
En un recorrido tortuoso, prensa y público en general se apelotonaban en torno a los invitados protagonistas para conseguir una foto, bien con la cámara profesional, bien con el móvil (como algún camarero leonés, que no se pudo reprimir) en lo que fue este acto absolutamente caótico, aunque me temo habitual, como todas las convocatorias de este tipo, a las que pueden acudir como protagonistas absolutos.
                                                                             
Preysler, seguida por sus hijas e hijo, no perdió en ningún momento la compostura, a pesar de casi ser empujada, y seguro agobiada, entre los apremios y las urgencias de llegar antes que nadie a conseguir la foto o el saludo. Rodeándola, su "guardia pretoriana" de Porcelanosa, encabezada pro el director de Márketing José Pascual Pesudo que no dudó en apartar a algún admirador, un tanto pesado, del lado de la reina de las revistas del corazón. Finalmente, ese admirador, como otros pocos, consiguió la foto con ella.

Desde luego que, vista de cerca, esta mujer sí que está acostumbrada, o al menos lo disimula muy bien, a "la foule" inaugurativa y tumultuosa. Es, como sus hijos, toda una profesional del evento, de la sonrisa, de provocar la admiración del "pópulus", cualidades que bien ha inculcado a sus retoños, como todos han dejado claro en Asturias.

                                                                                  
                                                                               
Tras el posado, otro breve paseo y un "kit kat" en una de las estancias reservadas de la nave.
De allí, volvieron a salir para dirigirse a otro despacho, más iluminado y acondicionado, y en el que pude atisbar alguna botella de cava o champagne con la que, imagino, brindarían.
En esa parada se hicieron las fotos de rigor con todas los máximos responsables de la empresa, a nivel nacional y local, entre los que se encontraba Antonio López, del Departamento Comercial y atendiendo a los medios, la simpática Raquel Agulleiro, responsable de Prensa de la oficina central en Castellón.

Julio José, Tamara y Ana posaban con todo aquel que accedía a ellos, muy simpáticos y sonrientes.

Tamara, tan chispeante como muestra en la tele y en el Hola!, la inteligente Ana, con un cierto misterio y, vaticino, un futuro interesante como personaje público; su hermano Julio José, el más oriental de los tres, guapo y cautivador para las más jovencitas, y las no tanto.


Las chicas iban monísimas con vestidos drapeados (en el caso de Ana) y en tonos empolvados, coincidiendo con su madre en la apuesta por el "tan de moda" detalle en la cintura: ellas con stras o pedrería, su madre Isabel, con un fino cinturón rematado en una flor de lentejuelas.
Las tres eligieron para elevarse sobre las multitudes, unos peep toes con plataforma, en diferentes colores.

                                                                         
El modelo de Isabel Preysler: un sugerente top dorado, sin mangas, con una vertiginosa abertura en la espalda, desde la nuca hasta la zona lumbar, combinado con una falda de pailletes negra, medias tupidas, pendientes de oro y piedra amarilla y melena suelta, algo ahuecada en la zona de la coronilla.

De cerca, lo que más me llamó la atención, fue su perfil, pienso que excesivamente retocado.
Si ahora es una mujer bella y especial, delgada y se ve que absolutamente mimada por todo tipo de tratamientos, masajes, deportes, genética... imagino lo que debió de ser en su juventud y en el apogeo de aquella década de los ochenta, en los que casi todas las mujeres de más de veinte años, enloquecimos por su estética tan calculada: coletero (que puso de moda), medias con lacito y brillante (en el primer anuncio de Porcelanosa), pendientes con forma de bellota, de Vasari, hombreras, sonrisa giocondesca...y otros detalles que muchas trataban de imitar.

Isabel, amable, esperó hasta que la foto que nos hicimos con ella saliera OK.
"No ha salido? Que la repitan" insistía, encantadora.
Os ofrezco, bajo estas líneas, una foto que me ha pasado Manuel Arenas, hijo y hermano, respectivamente, de las bellísimas Carmen Carril y Marta Arenas.

                                                                      
Esta es, al menos como pública, la segunda vez que Isabel Preysler visita el Principado de Asturias.
La otra ocasión, acudió invitada en 1996 por el propietario del Hotel Casona del Busto, en Pravia, cuyas fotos, recorriendo el Narcea en piragua, fueron portada del Hola!

A mí, aunque muy brevemente, me ha encantado conocerla, a ella y a sus hijas e hijo.
Por eso he ido y os lo he contado.

                                                                            

                                                                            











                           

                                                                          
                                                                                  
                   



viernes, 2 de diciembre de 2011

Curso de Cultura Judía: todo un ejercicio de memoria


Aunadas las fuerzas de la Red de Juderías de España "Caminos de Sefarad", el Ayuntamiento de Oviedo en la cesión del Auditorio Palacio de Congresos Príncipe Felipe y la organización, la imprescindible colaboración de la Comunidad Judía del Principado de Asturias y el apoyo de RASGO (Restaurantes, Alojamientos, Señalática, Guías, Oferta Cultural) de dicha Red de Juderías de España, se celebró en Oviedo en las pasadas fechas que indico, el Curso de Formación de Cultura Judía al que acudí por considerar importante para mi formación como guía de Turismo del Principado de Asturias, ya que Oviedo forma parte de esa Red de Juderías, y en numerosas ocasiones debemos explicar el significado de las pequeñas Españas de bronce en las que, en caracteres hebreos se  lee: "Sefarad" que es como se llama a la Península Ibérica, y también mencionar la importancia y presencia de los judíos en el pasado medieval y en el Casco Histórico de nuestra ciudad.

                                                                                
En la sala 2 de la tercera planta del Auditorio, nos dimos cita cerca de ochenta personas, la gran mayoría simpatizantes de la cultura judía y también, por aproximación cultural, e interés general, alguna guía oficial de Turismo y otras personas vinculadas al mundo del Turismo.

Tras un breve control con firma de asistencia, las ponencias.
En el primer día pudimos asistir, con la presencia del concejal de Turismo, José Manuel Pando, el técnico de dicha concejalía, delegado por Oviedo en la Red de Juderías de España y director y organizador del curso, Eugenio Corpas y la presidenta de la Comunidad Sefardí en Asturias, Aída Ozeransky, a las intervenciones de la secretaria general de la Red de Juderías de España Caminos de Sefarad y directora del Patronato Municipal Call de Girona y fundadora de esta Red, Assumpció Hosta Rebés, que nos habló de la Red de Juderías de España: el proyecto RASGO.

Tras un breve preámbulo en el que se recordó que España pertenece a la Red de Juderías desde 1998 y que por el momento hay 21 ciudades que pertenecen a esta red, pero que se espera que en 2012 sean 23, se habló de dicho proyecto, de carácter turístico y se nos emplazó a la próxima Jornada que se celebrará en este próximo año 2012.

                                                                                        
Tras la intervención de Hosta, el segundo ponente, José Antonio Lisbona, toda una autoridad en el tema, máster en Relaciones Internacionales por la Sorbona (París) disertó sobre el Retorno a Sefarad y la Política de España hacia los judíos en el siglo XX.
Lisbona recordó un doloroso e histórico dato pendiente: la no derogación del edicto de los Reyes Católicos, en 1492 de la expulsión de los judíos en España. También repasó otras etapas favorables al judaísmo como el filosefardismo promovido por Alfonso XIII.
La República, la Guerra Civil, el Alzamiento Nacional protagonizado por Franco y el patrocinio de este movimiento por las bancas Hassan y Pariente, el papel de España y la 2ª Guerra Mundial en relación con los salvaconductos emitidos por ciertos diplomáticos; la opinión no clara de Franco en la vuelta de los sefardíes al territorio español; el recuerdo del "marranismo" o judíos convertidos al catolicismo por mera supervivencia; el número de judíos en Barcelona y Madrid, la llegada de los judíos marroquíes, la Ley de Libertad religiosa en la españa de finales de los sesenta, y otros aspectos interesantísimos ceñidos al título de su argumento fueron los desarrollados y los que encandilaron a los asistentes.

Ya el jueves nos visitó Sebastián de la Obra, polífacético personaje, historiador y, entre otros cargos y facetas, director del Archivo del Parlamento de Andalucía y director de la Biblioteca Casa de Sefarad que expuso, en su intervención, larga y profusa: "La huella judeoespañola: ¿trabajo de arqueología, o restitución de la memoria?".


De la Obra nos recordó que, hasta hace algo más de 60 años, no había un espacio concreto para ubicar al pueblo judío (de ahí la diáspora). ¿Qué ha pasado para que la historia de los judíos no haya sido parte de la grandeza de la Historia de España? se preguntaba, al tiempo que afirmaba que el legado judío no es tangible.

"La memoria sólo habita en las víctimas" categorizaba.

Al ir finalizando su intervención, mencionó una interesante lista de judeo conversos como los personajes tan célebres a continuación mencionados: Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Antonio de Nebrija, Fernando de Rojas, Calderón de la Barca, o Juan Luis Vives, del que, en 1958 se descubrieron los procesos inquisitoriales contra toda su familia.

También, en su apasionante intervención nos explicó la existencia de los Estatutos de Limpieza de Sangre y el porqué del dicho "tirar de la manta", donde aparecían escritos, todos los nombres de los judeo conversos del pueblo, algo que impediría realizar cualquier actividad comercial y mercantil a quién se le descubriera. 



Tras la charla del talentoso De la Obra, nos dirigimos, bajo un testarudo orbayu, a la Casina del Fontán, sede de la Asociación Sefardí en Asturias y donde se ubica la sinagoga.

Allí, Aída Ozeransky nos describió los diversos aspectos de la cultura y religión judía mostrándonos variados detalles que forman parte de la sede.
Así, entre otras cosas, pudimos ver el talit, o manto de cuatro esquinas, con flecos anudados de acuerdo a la ley bíblica y que se usa en la sinagoga para rezar en algunos oficios religiosos.

También nos mostró donde se guarda la Torá, el libro sagrado para los judíos; el ketuba o contrato matrimonial; uno de los candelabros judíos, el cuerno de carnero o shofar, el tradicional kipá; el sidur, o libro sagrado y nos explicó diversas costumbres, como el shabat, o día sagrado (sábado) para los judíos, en el que está prohibido trabajar, e incluso, cuando se reúnen en familia, hablar de temas del trabajo.






                                                                              
Como elementos culturales y religiosos, todos muy interesantes, y su simbolismo, desconocido para muchos.

Tras visitar de abajo a arriba la Casina, biblioteca incluída, el recorrido posterior por las calles de Oviedo, partiendo de la misma Casina por las calles Cimadevilla, Rúa, Plaza de la Catedral, Plaza de Porlier y Teatro Campoamor (lado trasero) donde finalizó nuestro periplo por la huella intangible de los judíos en Oviedo.
Allí, en la parte trasera del Campoamor, se cree que pudo haber un cementerio judío, y una placa allí instalada recuerda la venta del terreno a la ciudad, por parte  de su propietaria, una judía que lo había heredado de su padre.            

                                                                                 
El último de los días del curso, recibimos la visita de la eminente Irit Green, periodista y escritora y directora del Área de judaísmo en Radio Sefarad y esposa del mediático profesor e investigador en Historia, Pancracio Celdrán que nos ilustraron sobre "La vida material y espiritual judía, sus usos, costumbres y tradicones" y la historia milenaria de los judíos en Oviedo.

Las fiestas como la del Pésaj o Pascua, la de las Siete Semanas, la Fiesta de las Luces, la circuncisión, el significado del minial en relación con la destrucción de Sodoma y Gomorra y su simbolismo como número mínimo de personas que han de reunirse para rezar (diez), y la historia y asentamiento de los judíos en Oviedo pusieron punto y final a las enseñanzas formales del curso para, tras un breve descanso, compartir con ellos, la fiesta de su gastronomía.



En la imagen, de izquierda a derecha, el profesor egipcio Alaa Aldin Said Mahmoud Al Sudaní, representante para la edición de libros de texto escolar en Marruecos de la imprenta Sucesores de Ribadeneira, Irit Green, Pancracio Celdrán, Eugenio Corpas y Sergio Rama



El estupendo y comunicador cocinero asturiano Sergio Rama, "tomó" literalmente, la cocina del restaurante del Auditorio para ofrecer, según las recetas de la cocina judía y la mano inestimable de Irit Green, una auténtica cena a base de comida sefardí.

                                                                             
Acompañados por  un vino kosher, apto para los practicantes de la religión judía, los asistentes al curso les vimos cocinar lo que luego probaríamos: falafel, o pasta de garbanzos crudos, remojados, fritos y mezclados con comino, pimentón, cilantro, perejil, ajo, aceite de girasol, agua y levadura química; ensalada de berenjena, con mayonesa, ajo, sal y aceite de oliva, acompañada por un tomate partido y unas hojas de rúcula;  pescado cocho (merluza, en este caso) con pimientos rojos, tomates, ajo, cilantro, pimentón y aceite, y como postre, un exquisito hojaldre sobre un lecho de mermelada de naranja.

                                                                              
Entre plato y plato, una canción, interpretada por el genial Paco Díez, músico experto en el cancionero sefardí, del que conozco gran parte de su repertorio y que amalgamó con su habitual delicadeza y cromática voz la original cena del fin del curso de Cultura Judía que se nos ofreció y que disfruté como punto y final del mes de noviembre.
Le acompañamos en los temas: "Las de la Novia" canción turca; "Gizado de Berenjenas" tema griego; la marroquí "Koplas de Purim" y "Pesah a la manu" de Bosnia.

El curso estuvo rigurosamente cuidado y revisado por las competentes técnicos municipales Paula López y Miriam Vázquez y entre otros asistentes se encontraban las guías de Turismo Marian Bravo y Elena Borcher y el empresario turístico Juan Otero (http://www.turismo.as/).

Según se nos ha transmitido, en la ciudad de Oviedo viven en la actualidad unos ciento veinte judíos; en el mundo de la Cultura han sido ya muchos los que han recibido el Premio Nobel y el Premio Príncipe de Asturias; los medicamentos genéricos que se venden en toda España y las tecnologías más punteras en materia de internet, sondas, etc se fabrican en Israel y otros mundos más de los que forman este mundo, están llenos y protagonizados por personas de cultura y religión judía.

Este curso, para mí, ha sido una manera de conocer otro de los mundos que nos rodean, y que como dijo Paul Éluard, "están en éste".