sábado, 11 de septiembre de 2010

Adolfo Manzano: el jardín, tránsito de la vida

Estuve el jueves en la galería de Guillermina Caicoya para hacer la crónica La Lupa que podéis leer en La Voz de Asturias, sobre la inauguración de la exposición de Adlofo Manzano. Su obra, una serie de ingenios elaborados con madera de pino recién cortada y que aromatizaba el ambiente, recoge una serie de ideas que transcurren en un jardín. Ideas como los sentimientos, sonidos o sensaciones de la vida propia: la pérdida de la ilusión, lo efímero del arte, mensajes unidos a la obra... Se puede visitar hasta el 19 de octubre y dejarse llevar por el correr sin fin del agua en el balde, o el canto artificial de un bonito pájaro tallado en el taller que dirige hace años y en el que enseña a alumnos y a alumnas que no son, precisamente jóvenes estudiantes de Arte, sino profesionales o jubilados que acuden con enorme interés y fidelidad desde hace años.
Con las puertas recién abiertas de la sala, el artista y la galerista recibieron la visita de la consejera de Cultura, Mercedes Rodríguez y del viceconsejero Jorge F. León que estuvieron todo el tiempo acompañados de un persistente Cuco Suárez en las tareas de guía artístico de la obra de su amigo.
En la foto, servidora con mi compañero de La Voz, el fotógrafo Pablo Lorenzana, una foto hecha por nuestro también compañero Jesús, fotógrafo del periódico El Comercio, quién, aparte de excelente persona y profesional, gusta de hacer este tipo de bromitas. No sé bien qué le parecerá a Pablo verse con esta expresión de susto, seguro que le hace tanta gracia como a mí porque el momento está captado tal cual.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El Centro Asturiano, fin de fiesta lleno de color

                                                                                                                                                                
                                                
                               
     Quiero dejar aquí unas fotos de la celebración más fervorosa de los días de fiesta en el Centro Asturiano, aunque la Santina está presente en todo momento. La crónica completa la podéis leer en http://www.lavozdeasturias.es/ en mi sección La Lupa de ayer jueves 9 de septiembre. Los colores del espectacular ramu, con sus hojas verdes, las cintas, las flores y los tostados panes dulces, los elegidos vestidos de las señoras en esa mañana pre otoñal, el elegante rigor del negro en las y los cantantes del Coro del Centro, contrastando con el cromatismo de los trajes regionales de los componentes de la Banda de Gaitas y del Coleutivu L' Engedeyu, el sol, el verde del prado y el azafrán de la fabadona, con todos sus "sacramentos", tonalidades fundamentales para ponerle punto y final a unas fiestas de campo.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fiestas del Centro Asturiano, inicio y final, en un suspiro

El tiempo pasa volando. Incluso para las fiestas. Hoy finalizaban con un día grande, las de Nuestra Señora de Covadonga en el Centro Asturiano, preludio de las mateínas en Oviedo.
Ya os hablaré de mi paso por allí en el día de hoy. De momento os ofrezco algunas fotos que hice el día del pregón, con Juan Luis Iglesias Prada como protagonista y los invitados que podéis ver en las imágenes que os adjunto. De ese día me quedó como esencia, el verbo sabio del que es secretario general de la Fundación Príncipe de Asturias, el calor sofocante de los halógenos en el escenario y en la sala y el orden y organización que domina todo evento organizado en esta institución asturiana.
También podéis leer más en La Lupa que sale hoy en la estrenada maquetación de La Voz de Asturias-Público http://www.lavozdeasturias.es/asturias/oviedo/Centro-Asturiano-punto-concordia

La reina, las damas y en la mesa Iglesias Prada, Canteli, Reinares y Del Truébano
Carmen Bragado (esposa del pregonero), Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Príncipe y Marta Suárez
Severino García Vigón y Carmen Llavona

En breve os ofreceré otro post con el inicio del último día de las fiestas: la celebración de la procesión y misa, porque a la tradicional "fabadona", aunque estaba amablemente invitada, me fue imposible quedarme.

martes, 7 de septiembre de 2010

Víctor Garrido en la Sala Borrón

                     
Familiares, Guillermo Martínez (INJUVE) y Víctor Garrido en Borrón

                          Amigos y amigas de Víctor Garrido

Nieto del fotógrafo luarqués Julián Gudín y técnico superior en Imagen por la Escuela de Comunicación, Imagen y Sonido CEV de Madrid, el valdesano Víctor Garrido Gudín (Luarca, Valdés 1979) expone en la Sala Borrón hasta el próximo 25 de septiembre, como artista seleccionado en el Programa “Culturaquí 2009” del Instituto Asturiano de la Juventud. Como "fotografía documental” define su obra el propio Garrido ante las imágenes de “Shangai: Lost Identity”, la muestra de “la exaltación de los logros capitalistas y la marginación de los individuos que han ayudado a construirlos. Poder y abandono…” según sus propias palabras recogidas en el díptico promocional de la muestra de la que hablé en La Lupa de La Voz de Asturias y que está comisariada por el licenciado en Historia del Arte, Antonio Alonso de la Torre que me resaltaba la impresión en plotter y las cubiertas por metacrilato, en vez de cristal. “Sin retoques ni flashes” me señalaba, según las explicaciones del fotógrafo, el responsable de la Obra Social y Cultural de Cajastur y patrocinadora de la muestra, José Vega, que junto con el artista, el comisario y el director del INJUVE Guillermo Martínez, recorría la sala escuchando casi en petit comité los detalles de cada una de las instantáneas. A ellos se les sumaron las responsables de la instalación Mª José Baragaño y Margarita Llamas. Borrón se llenó de “gente guapa” que seguía al artista amigo y a las personalidades en silencio, esforzándose en arrancar alguna frase audible entre las pronunciadas por el tímido artista que no se dirigía al público, sino que lo hacía para el selecto grupo que le acompañaba. El artista, que ya visitó Shangai en cuatro ocasiones, recibió en la jornada inaugurativa a sus padres: Julia (también fotógrafa) que no dejaba de captar instantáneas del ambiente, y Mario, su hermana Cristina y su sobrina Clara, y muchos de sus amigos y amigas, asturianos o madrileños, compañeros de lugar de residencia actual, de los de toda la vida, y de nacimiento, como la editora de vídeo Marta Suárez, la prima de ésta Lucía Gayo, Juanra González y su novia Ana González, el primo de ésta, Jorge G. Lastra, María Alonso, los también madrileños Alberto Medina y su novia Alicia Landeira; Julián Lorenzo, Vanesa Arbiza, y el guapo Francisco Arce, Arantxa Gómez y sus amigas María Viejo y Lucía Grueso; el abogado asturiano con bufete en Shangai, Javier P. Bendaña, y colegas artistas como Santiago Lara. Las fotografías, de un gran realismo, muestran, según la madre de Garrido “la visión personal de lo que tiene delante”. El contraste entre el mobbing inmobiliario y las reliquias históricas de la China tradicional. Solares vacíos frente a gigantescas torres, amenazantes grúas sobrevolando callejones apartados. Los ojos de Víctor Garrido han sabido encontrar la lost identity de Shangai.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Central Lechera Asturiana: 40 años en nuestras casas, es como de la familia

   
Mª Teresa Sáenz de Miera, sus hijas, hijo y yernos
Minerva Piquero presentando en el Auditorio

Pedro Astals, consejero delegado CAPSA

Alcalde de Siero y otros representantes políticos y de CLAS

Jerónimo Granda y Regina Buitrago

Robert Ávila, de PROIMA   

    Regina Buitrago presentadora en la factoría de Granda


El viernes 3 y el sábado 4 se celebraron los actos conmemorativos del 40 aniversario de la Central Lechera Asturiana en Granda (Siero).
40 años de tetrabricks, botellas de plástico, etc, rellenas de leche en las tres versiones: entera, semi y desnatada.
Algo menos de 40 años, alimentándonos con una gran variedad de productos lácteos que todos conocemos.
CLAS es una marca instalada en la gran mayoría de las cocinas, neveras y despensas de nuestras casas. No sólo en Asturias, sino en toda España y, por supuesto, con presencia en varios lugares del mundo.
Jesús Sáenz de Miera, a sus 90 años, pudo festejar el viernes, con las instituciones de la región, y el sábado, en una fiesta multitudinaria (3.000 personas) las cuatro décadas de la empresa que él creó.
Participé de esta celebración, el viernes, trabajando para hacer La Lupa de La Voz de Asturias, cuya crónica pueden leer en la edición digital de dicho periódico http://www.lavozdeasturias.es/noticias y el sábado en la presentación del evento, celebrado en una inmensa carpa ubicada en un lateral de la factoría de Granda.
El viernes, ante un photocall colocado en el hall del Auditorio Príncipe Felipe, iban desfilando todos los invitados al acto, siendo recibidos por el consejero delegado Pedro Astals, su mujer Isabel Moro y el presidente de CAPSA, Bernardino Velasco y su esposa Gemma. La hermana de Sáenz de Miera, María Teresa, fue de las primeras en llegar, acompañada de todos sus hijas, hijo y respectivos cónyuges.
La celebración que tuvo como invitada de honor a la ministra de Medio Rural Elena Espinosa y a la que asistió, cómo no, el presidente de honor y fundador, Jesús Sáenz de Miera que aguardaba a la ministra en la entrada del Auditorio, acompañado del presidente Vicente A.Areces, del delegado Antonio Trevín y de otras personalidades. El acto estuvo presentado por la asturiana Minerva Piquero, que estaba muy pendiente de su madre, Ángela, siempre sorprendente con su look tan particular, con su larga melena canosa y sus ropajes de tendencia folk. Minerva llevaba un vestido de terciopelo devoré en negro, con un hombro al descubierto y alegrado por unos broches de cristal. En el prolongado evento, en el que el calor fue uno de los protagonistas, también actuó Ainoha Arteta, amiga del consejero delegado Astals, que puso todo su cariño y calidad vocal en los temas (arias de ópera) que representó en directo.
Ya cerca de las once de la noche, los más de 300 invitados disfrutaron de una cena servida en el restaurante del Auditorio por Balbona que también se ocuparía del excelente cátering-espicha del día siguiente.

Ya el sábado, la factoría CLAS hervía de visitas. 60 autobuses llegados de toda Asturias, acercaban a los más de 2.500 socios ganaderos (esposas y maridos incluidos) a Granda y allí pudieron conocer de cerca todas las instalaciones. Ataviados con la preceptiva bata blanca y gorro, eran agasajados con un obsequio recuerdo. Tras la visita, ordenadamente y dirigidos por varias-os azafatos y encargadas, entre las que pude saludar a la diseñadora Ana Sandonís, que estaba echando una mano, se iban sentando en los largueros y mesas donde ya aguardaba la comida de la típica espicha asturiana, toda ella protegida por film de plástico.
Sidra, vino, agua y refrescos para las ya secas gargantas y vacíos estómagos, acostumbrados a desayunar y a almorzar pronto, por aquello de que cada uno organiza sus horas de comidas, según sus ocupaciones, o sus ganaderías.
A la espera del fundador de la Central Lechera, que recorrió a pie desde la entrada de la carpa (su estado de salud es delicado) los más de 500 metros que le separaban de la mesa presidencial, y que fue recibido por entusiastas aplausos, el cantautor Jerónimo Granda practicaba sus letras tras los paneles del escenario.
Entre los asistentes, el alcalde de Siero, José Antonio Noval, su esposa la diputada popular Belarmina Montes, y los concejales Juan Camino (PINSI), José Carlos García de Castro (Plataforma La Fresneda) o el socialista Ángel García "Capi", socio y trabajador de CLAS, entre otros muchos.
Tras la intervención de Bernardino Velasco, se procedió a descubrir una placa recordatoria del día tan especial y el señor Sáenz de Miera pronunció su discurso improvisado, de larga duración, con mención, entre otros aspectos y personas, a su esposa Cary, quién le envió un discreto beso desde la mesa.
Tras sus palabras, la actuación de Jerónimo Granda quién despachó con dos temas y varios chistes "porque me estáis mirando con odio" dijo refiriéndose a las gentes que, ya a las 3 de la tarde, estaban deseosos de entregarse a los embutidos, quesos, empanadas, etc que aguardaban higiénicamente cubiertos, aunque en algunas mesas, el protocolo, y el papel film, se lo habían saltado hacía ya un rato.
Un día de confraternidad y celebración en la familia ganadera de CLAS, y sin duda, para Jesús Sáenz de Miera, un empuje para, como él mismo se deseó "tener cuerda para rato".

Sidra de Trabanco, la calidad que nunca falla


Samuel Trabanco escanciando y Claudio Escobio probando la sidra

Benjamín Queipo, Claudio Escobio, Samuel Trabanco, Maximino Villarrica, José Mª Osoro y Luis Manuel Naredo

Me gustaría ofrecerles la crónica "La Lupa" que hice en La Voz de Asturias sobre la entrega de las contraetiquetas de Mejor Sidra de Asturias a la marca Trabanco. Fue un atractivo encuentro, rozando el mediodía naveto, con unos agradablemente sorprendidos turistas que se dejaron seducir por la magia del escanciado en el propio Museo de la Sidra.
“Tiene un pegue excelente, un color amarillo apajadizo, mucho cuerpo en vaso, no se ven los dedos a través, su aroma es franco, afrutado. Yo diría que es excepcional”. Así se manifestaba ante la sidra reconocida como “Mejor Sidra Elaborada en Asturias” de la última edición del Festival de Nava, el presidente del jurado y veterano juez de los más prestigiosos concursos de sidra de Asturias, Maximino Villarrica, en el Museo de la Sidra de esta localidad. El alcalde de Nava, Claudio Escobio, entregaba a Samuel M. Trabanco, propietario y alma máter del llagar, las ochenta y cinco mil contra-etiquetas editadas especialmente por el consistorio y que identificarán a todas y cada una de las botellas, cuya sidra ya se puede escanciar en muchas sidrerías asturianas, algunas españolas, e incluso internacionales. Dicha indicación irá en inglés en las botellas destinadas a la exportación y que podrán descorchar, emigrantes o visitantes de restaurantes regentados por asturianos, como en Miami “Delicias de España”, propiedad de Ernesto Llerandi, o Barlata, en Oakland (EEUU) del ciclista Chechu Rubiera. El alcalde naveto estaba acompañado por el concejal de Festejos Benjamín F. Queipo, y fue recibido por el presidente de los lagareros asturianos, José Mª Osoro y el director del Museo, el prehistoriador Elías Carrocera. El veredicto que proclamó a la sidra hecha por Trabanco como la mejor, se celebró el pasado diez de julio, tras una criba de treinta y siete, de las cuarenta y cuatro que se presentaron, y la final tuvo lugar en el transcurso de la 33 edición de esta imprescindible cita sidrera en el verano asturiano. Al acto también acudió uno de los jurados, Luis Manuel Naredo, hostelero propietario de la sidrería El Furacu, en Villaviciosa. Es éste el segundo año que se celebra la entrega de las contra-etiquetas, habiendo sido el año pasado la sidra ganadora, la de La Nozala. “Paso muchas noches del otoño y de la primavera pensando en los trasiegos o, a dónde voy por los camiones de manzana que me falta…” nos confesaba un satisfecho Samuel Trabanco, al mismo tiempo que dedicó un recuerdo para su madre fallecida, que “siempre, en las épocas difíciles de elaboración de la sidra, estaba ahí para prepararnos a cualquier hora el desayuno, freírnos unos huevos, o lo que fuera”. La cata se vio animada por la invitación que hizo Trabanco a los turistas procedentes de Valladolid, Cataluña, Bilbao o Vitoria que, en visita por el Museo y guiados por Pilar González, pudieron probar la mejor sidra de Asturias. Unos estupendos culetes, escanciados con celeridad por José Antonio Iglesias, unos quesos de la cercana Ovín, y un chorizo de ciervo, como Carrocera les subrayaba a los foráneos, realzaron la tempranera cita. Uno de los turistas, un catalán recientemente recuperado de una operación “a vida o muerte” valoraba la idea de llevarle unas cuantas botellas a su cirujano. ¿Puede haber una mejor forma, desde Asturias, para agradecer la vuelta a la vida?